Hace un par de días el exalcalde de Medellín, Fico Gutiérrez le concedió una entrevista a la directora de Semana T.V, Vicky Dávila en la que no ocultó sus aspiraciones de cara a las elecciones de 2022. 

Gutiérrez, que goza de la simpatía de un sector del uribismo -es socio político de la senadora Paola Holguín- y a quien el propio presidente Uribe le ha hecho múltiples reconocimientos, siempre tuvo la aspiración de ingresar al gobierno del presidente Iván Duque con el propósito de apuntalar su campaña.

La traición y las posiciones ambiguas son dos elementos que le hacen grave daño a la política y eso es lo que se le vio a Gutiérrez en la entrevista con Vicky Dávila, quien a lo largo del reportaje no tuvo problema en poner al expresidente Uribe y a Juan Santos al mismo nivel. 

La politiquería, que tanto seduce a Gutiérrez, es el pasado. En las elecciones regionales de octubre del año pasado, él se empecinó en impulsar a su candidato a la alcaldía de Medellín -Santiago Gómez-, con lo que facilitó el camino para que ganara el aspirante de santista, Daniel Quintero Calle. ¿Fico estaba haciéndole un favor a Juan Manuel Santos al atajar al uribista Alfredo Ramos? 

Al ser inquirido respecto de sus simpatías hacia el presidente Uribe y Juan Manuel Santos, el candidato en ciernes, en vez de fijar una posición clara y definida, se fue por las ramas citando un libro del profesor Pinker que dice estar leyendo, para concluir que hay que mirar hacia el futuro, dejando sobre la mesa que el presidente Uribe es el pasado. 

No deja de ser preocupante que los aliados de Gutiérrez en el Centro Democrático -específicamente el grupo liderado por Holguín, llamado Los Paolos- hayan guardado silencio frente a esa inaudita conclusión del exalcalde de Medellín.

Y como si aquello no hubiera sido suficiente, Gutiérrez ratificó su valoración frente a lo que significa el presidente Uribe y su peso específico en el devenir político nacional, al decir: “Nosotros tenemos que ser una especie que siempre evoluciones, y evolucione hacia el futuro; no quedarnos en el pasado. ¡Qué horror quedarnos en el pasado!”

La actitud de Federico Gutiérrez hacia el presidente Álvaro Uribe es francamente inaceptable. Al revisar su recorrido político, siempre se encuentra la importa del exmandatario de los colombianos. Su primera campaña política fue en el año 2003, cuando llegó al concejo de Medellín con el respaldo del uribismo. En 2007, luego de creado el partido de La U -que en aquella época era la colectividad del uribismo- volvió a ser elegido en el cabildo de la capital de Antioquia, con el apoyo decidido del presidente Uribe.

En 2011, cuando aspiró por primera vez a la alcaldía de Medellín, Uribe y su equipo hicieron todo el esfuerzo posible para que ganara aquellas elecciones. Perdió frente a Aníbal Gaviria. 

En 2015 volvió a aspirar -esa vez por firmas- y ganó. Es cierto que en esas elecciones no fue el candidato del Centro Democrático, pero no es menos cierto que durante su gestión al frente de los destinos de Medellín el partido que más lo respaldó en el Congreso de la República fue, precisamente, el CD. 

Cuando Santos era candidato presidencial y necesitaba los votos del uribismo para ganar, definía a Álvaro Uribe como el mejor presidente de la historia de Colombia. Con ese discurso, embaucó a más de 9 millones de colombianos a quienes luego traicionó diciendo, como ahora hace Fico Gutiérrez, que Uribe es “el pasado”.

Gutiérrez tiene la convicción -equivocada por demás- que la confrontación entre Uribe y Santos fue por razones baladíes, cuando lo cierto es que se trató de un evento en el que presidente Uribe, con valentía, se plantó ante un gobierno que le hipotecó la democracia a una banda terrorista.

Y el futuro del que tanto habla el exmandatario de la capital antioqueña, ha quedado gravemente lesionado por cuenta del pacto espurio entre Santos y la banda terrorista de las Farc. 

Frente a sus gustos electorales, en caso de no ser candidato no descartó de plano votar por Sergio Fajardo, quien como se sabe hoy es pareja de una de las más agresivas santistas, la excanciller María Ángela Holguín.

Al preguntársele sobre la infame persecución judicial de que ha sido víctima el presidente Uribe, Gutiérrez se limitó a decir que “yo no le voy a responder eso, yo no voy a hablar más de eso, yo no me voy a quedar en ese pasado”. 

Es evidente que Fico Gutiérrez ha tomado la decisión de  continuar su carrera política en las antípodas del uribismo y eso, por  supuesto, tendrá consecuencias para él. 

En lo personal, la de Gutiérrez es una nueva traición que tiene que soportar el presidente Uribe quien, valga decirlo, siempre ha sido generoso y considerado con ese individuo.

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 1 de 2020