Más que una Consulta para seleccionar la terna de la que se designa al rector, los estudiantes y profesores de la Universidad del Magdalena votaron una especie de plebiscito que le puso fin a la influencia del Clan Caicedo, cuyo jefe es Carlos Caicedo; dentro de la Institución.

La Comunidad Universitaria habló claro por intermedio de la votación que depositó en el marco de este proceso, exigiendo de forma directa que se respete su autonomía, manifestando que su independencia es sagrada y que su futuro se hace realidad uniendo y no dividiendo.

Los estudiantes y los profesores no tragaron entero y, al contrario, dejaron en evidencia lo que escondía la soberbia y vanidosa propuesta de transformación de Carlos Caicedo jefe del Clan Caicedo, a través del “cuerpo ajeno” de su candidato a la rectoría, Francisco García.

La decisión de los universitarios y de quienes los están educando, fue la de seguir soñando en libertad, sin deberle el favor a nadie o actuando bajo amenaza. Ninguno de ellos está dispuesto a repetir la historia de maltrato, patanería y gritos que imperó entre 1997 y el 2006.

Cada voto de los estamentos universitarios reclamó más financiación para hacer sostenible la ‘matrícula cero’, el giro a tiempo de los recursos que son responsabilidad de la Gobernación del Magdalena y la concurrencia de la Alcaldía de Santa Marta con un aporte efectivo.

La decisión que plasmaron en la Consulta quienes participaron en ella demostró que todas las voces importan, que las transformaciones se hacen en forma pacífica y que ‘construir sobre lo construido’ es el camino para mejorar lo que viene del pasado y se proyecta al futuro.

El compromiso de los estudiantes y los profesores conjuró el atentado que se estaba perpetrando en contra de la Universidad del Magdalena. Ellos se convirtieron en el muro de contención de una propuesta malintencionada, altamente peligrosa y que ponía en riesgo a la Institución.

La Universidad del Magdalena es el patrimonio más importante que tiene el Departamento porque es en ella donde nuestros jóvenes tienen la oportunidad de acceder a la educación superior de forma gratuita y con calidad. Defenderla es un deber de toda la ciudadanía.

Lo que pasó en la Consulta que selecciona la terna de la que se designa al rector, es una victoria de estudiantes y profesores. ¿Qué sigue para la Universidad del Magdalena? La respuesta la tienen quienes la integran. Los que estamos afuera solo anhelamos que cada día sea mejor.

@LuisMiguelCotes

Publicado: noviembre 5 de 2020