Nueva noticia relacionada con el polémico senador petrista Gustavo Bolívar quien ha estado envuelto en decenas de escándalos en las últimas semanas.

Ahora, se ha revelado por parte de la prestigiosa periodista Darcy Quinn que el congresista que se presenta a si mismo como el que más impuestos paga en el país, en realidad es un vulgar evasor. De acuerdo con la investigación revelada, Bolívar está en la mira de la Dirección de Impuestos -DIAN- por no haber declarado $1300 millones de pesos que recibió por concepto de regalías de una de sus pútridas novelas en las que se hace elogio a la cultura mafiosa.

Al decir popular, vivir para ver. Abundan las intervenciones de Bolívar en las que descalifica con adjetivos peyorativos a los que él sindica de no pagar impuestos. La excandidata al senado uribista Ana María Abello publicó un video del parlamentario en el que se le oye decir que “hay que quitarles, hay que arrebatarles ese poder a estas personas, esos miserables que ni siquiera pagan impuestos…”. Ojalá los ciudadanos hagan caso de sus palabras y en el 2022 se abstengan de votar por él.

Habrá que esperar la reacción de Bolívar, pero sobre todo de sus lugartenientes, personas desadaptadas que utilizan las redes sociales como campos de guerra sucia en las que acosan, calumnian y maltratan a ciudadanos y periodistas que se atreven a hacer denuncias en contra del senador petrista.

Aún está fresco el dolor y la conmoción que causó el suicidio del joven Felipe Pasos quien desesperado por el matoneo tomó la decisión de acabar con su vida.

No puede soslayarse el contexto ni pasar de largo frente a la sucia estrategia implementada por los denominados “activistas” de la tal Colombia Humana que en el pasado se han vanagloriado por causarle estrés emocional a las personas que ellos atacan. Eso fue lo que hicieron con Pasos, tal y como lo reconoció Enrique Saavedra persona con la que el joven vivía.

En palabras de Saavedra, los hostigamientos, los señalamientos y la campaña de desprestigio a la que el muchacho fue sometido, le produjeron una fuerte afectación psicológica.

Esto no es un juego ni un chiste. Estamos hablando de que hay vidas en juego.

Bolívar y los suyos, se han convertido en verdaderos peligros para la comunidad. Actúan como una estructura violenta -a través de la ‘Primera Línea’- y como sicarios morales que, valiéndose de las redes sociales, calumnian, descalifican, acriminan con total impunidad.

Además de estafador -Bolívar robó descaradamente al hijo de Bruno Díaz quien también terminó suicidándose por cuenta de esa agobiante situación-, Bolívar le hace el quite a sus compromisos con el Estado. Seguramente dirá que no es cierto y que lo están persiguiendo. Él, como sus lugartenientes, son unos expertos en mentir y en manipular. Lo cierto es que el paso del tiempo y los hechos están permitiendo que la sociedad conozca la sucia condición moral de esas personas que tienen la desfachatez de presentarse como la generación de la “decencia” y la pulcritud en la política cuando en realidad son unos seres de la peor calaña.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 25 de 2021