En diálogo con LOS IRREVERENTES, el senador José Obdulio Gaviria explica porqué es procedente la nulidad en el caso del magistrado Jorge Pretelt. 

LOS IRREVERENTES. Senador. Ayer publicamos la carta remisora de su  auto en el caso del magistrado Pretelt. Su conclusión es que la investigación contra el togado debe volver a hacerse desde el comienzo. ¿Cuáles son las razones que lo llevan a pedir esa nulidad?

 JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. Su afirmación tiene una inexactitud. Los elementos probatorios recaudados, dado que estuvo presente la defensa en su práctica y pudo controvertirlos, son piezas válidas en una posible reconstrucción del proceso. La esencia de lo afirmado es que un juicio político no es un debate de control político ni una moción de censura. Es un juicio y tiene reglas. Y que el respeto de esas reglas son uno de los derechos humanos fundamentales del procesado. Comúnmente se le reconoce como “debido proceso”. No estamos ante el caso de que “no haya camino y se hace camino al andar”. Hay camino, el problema es que como no se ha andado hasta hoy, no lo conocíamos. Ahí lo estamos desbrozando y pavimentando para que los que vengan luego lo encuentren limpio y cercado de jardines.

 

L. I ¿No le parece que eso es lo que comúnmente se conoce como leguleyismo, como “santanderismo”?

 J. O. G Quienes piensen que no hay que ser leguleyos, que el debido proceso es una manera de darle largas a las cosas, les recuerdo que la vigencia de ese derecho, bellamente expresado en el artículo 29 de la Constitución, es lo que nos diferencia de un régimen judicial como el de la Alemania Nazi y, en cambio, nos acerca, nos hace parecer, a la democracia norteamericana o a la europea. A la ritualidad propia de los procesos especiales contra los aforados, el representante investigador se la pasó por la galleta. Cualquier juez constitucional (vía tutela) ordenaría las nulidades que le estoy recomendando al senado declaremos nosotros de oficio.

 

L. I Usted entregó el auto a sus compañeros de Comisión de Instrucción, ¿Ahora qué sigue? ¿Cuándo van a discutir su documento?

 J. O. G Este fin de semana será de estudio y reflexión. No tienen un trabajo fácil mis colegas. El auto incorpora más de 6 largas sentencias de la Corte Constitucional, del Consejo de Estado y de la Corte Suprema y los miembros de la Comisión de Instrucción seguramente las van a consultar para tomar su decisión el próximo martes, cuando nos reunamos y votemos por el sí o el no de acoger mi proyecto de auto. En todo caso, la decisión la toma la plenaria. Yo espero que en ambas instancias sea aprobado mi proyecto.

 

L. I Uno de los miembros de la Comisión de Instrucción, el senador Santos, dice que llevará un auto de su autoría a la plenaria del Senado. No hay una norma que regle el procedimiento. Entonces, ante la falta de claridad, ¿cuál es el procedimiento que debe seguirse, van a someterse a consideración de los 102 senadores los dos autos?

 J. O. G Le veo un grave problema. Efectivamente, el senador Santos está en todo su derecho de intentar una mayoría negativa para mi proyecto de auto en la plenaria del senado, caso en el cual el expediente regresaría a la comisión y habría que sortear de nuevo el expediente. Eso es cierto. Pero observe que es más razonable, aún para los acriminadores y partidarios de la condena de Pretelt, votar la nulidad: lo acusaron de concusión y no presentaron una sola prueba de que Pacheco hubiera obrado por miedo a la autoridad de Pretelt, cosa que lo habría obligado a darle una suma millonaria. La acusación se puede corregir, como han comentado varios penalista en los medios. Pero la corrigen de común acuerdo el juez (el senado en pleno) y el fiscal (la Cámara en pleno), contando con el hecho de que lo que verdaderamente investigó el representante fue un posible delito de cohecho. ¿Dígame cómo hacer eso? Yo lo veo imposible.

@IrreverentesCol