2016 fue un año difícil para la democracia colombiana. Los escándalos de corrupción y la crispación política marcaron la agenda.

2016 fue un año cargado de noticias y escándalos políticos.  Sin duda alguna, uno de los hechos que más llamó la atención de nuestros lectores fue el de la hoja de vida adulterada del exvicefiscal general de la Nación, Jorge Fernando Perdomo quien a través de artimañas hizo que la universidad Externado de Colombia elaborara certificados de experiencia laboral que no se ajustaban a la realidad para efectos de cumplir con los requisitos exigidos por la ley.

Otro caso que fue denunciado en exclusiva por este portal es el de Armando Benedetti, importante senador de la coalición santista involucrado en el multimillonario robo a la educación del departamento de Córdoba. En 2017 la Corte Suprema de Justicia iniciará la investigación contra el congresista y tomará las respectivas decisiones como consecuencia de ello.

El Nobel de Paz que Noruega le entregó a Santos no estuvo exento de críticas. ¿Santos ha dedicado su vida entera a la consecución de la paz en el mundo? ¿Acaso no hizo de la paz con las Farc un argumento puramente politiquero para ganar la reelección de 2014? Pero hay un hecho adicional que genera desconfianza: Statoil, la empresa petrolera estatal noruega, meses antes de que se anunciara el Nobel de Paz, recibió dos importantes yacimientos en el mar caribe colombiano, lo que permite sospechar que Santos “prepagó” ese premio con petróleo.

La exministra de educación Gina Parody, quien tuvo que salir del cargo envuelta en una fuerte polémica por cuenta de su desbordada militancia a favor de la introducción de la peligrosa doctrina de género en los colegios colombianos, dijo más mentiras que verdades con ocasión del debate que se produjo como consecuencia de sus decisiones erradas y abiertamente atentatorias contra la libertad de los niños de decidir de manera autónoma y libre su inclinación sexual.

Las Farc, banda terrorista que por cuenta de la generosidad del gobierno Santos hará tránsito a la política quedando impunes todos sus delitos, seguirá teniendo un problema con la justicia de los Estados Unidos: los cabecillas más reconocidos de esa organización al margen de la ley están pedidos en extradición por distintos tribunales norteamericanos que los reclaman por secuestro y homicidio de ciudadanos americanos y tráfico de drogas. Así mismo, las agencias estadounidenses como la DEA y el FBI han fijado recompensas por sus cabezas que van de 2.5 millones a 5 millones de dólares.

Los casos de la cuestionada Natalia Springer, el polémico concejal Hollman Morris y de los homicidas del dirigente conservador Álvaro Gómez Hurtado también fueron analizados por los periodistas de LOS IRREVERENTES en este año que culmina.

Durante estos días de vacaciones de fin de año publicaremos una vez más los artículos más leídos sobre los distintos asuntos que hicieron noticia en 2016.

@IrreverentesCol

Publicado: Diciembre 26 de 2016