Fernando iglesias, en su libro: Es el peronismo estúpido, 2015, comenta que ha sido el peronismo el que ha moldeado esta sociedad, creando un marco de complacencia general con nuestro inmenso fracaso colectivo que impide todo progreso y coloca a quien ejerce la crítica en el papel de traidor a la Patria.

¿En qué momento se jodió Argentina? pregunta Iglesias.

Iglesias, muestra cómo desde la llegada del general Juan Domingo Perón, quien siempre se vistió con un uniforme militar de color negro similar al de los oficiales del ejército nazi alemán de la segunda guerra mundial; lo que era un gran país, una sociedad, una cultura, dejó de serlo para llegar a lo que tenemos hoy: la lumpenización de la sociedad argentina.

Ya, en la década de 1930, Perón se inventó el discurso que el pueblo argentino era un pueblo defraudado que comenzaba a creer en la justicia social, término recogido hoy de nuevo por Margarita Rosa de Francisco.

Gracias a los apoyos del partido laborista argentino, la UCR, la junta renovadora y el partido independiente – izquierda, socialista – Perón llegó al poder.

Argentina, se fue metiendo en el embudo socialista, en esa calle ciega donde todo se va perdiendo hasta la dignidad del ser humano como tal, incluida la mano de Dios de Maradona, muestra fiel de la lumpenización de la sociedad argentina.

Desde entonces, Argentina se ha debatido entre gobiernos que oscilan de dictaduras militares de izquierda, Perón, o de derecha, Videla.

Más adelante, en toda Latinoamérica se presentó un período por allá en la década de los sesenta, setenta, del siglo XX, donde se quiso copiar el modelo alemán de la social democracia, de tal forma que a Venezuela la gobernó el COPEI de Carlos Andrés Pérez, Allende se quiso llamar social demócrata, Pastrana Social conservador.

Para el caso argentino, no alcanzarían las cuartillas para comprender sobre el cómo el socialismo, acabó con un país, su sociedad, su cultura.

Es inexplicable. Porque si hay un país en el cual se ve reflejada la teoría de Smith con respecto a la Riqueza de las naciones ese es, precisamente, la Argentina.

Argentina, lo tenía todo.

Antes que Brasil, por ejemplo, desarrolló la energía nuclear con su instituto nuclear Balseiro, ubicado en Bariloche.

Ha contado con tres premios nobel, incluido uno de química.

Llegó el papa Francisco, jesuita, el único papa latinoamericano.

En literatura, ni hablar del gran Borges a quien la academia sueca siempre le negó el nobel por ser un fiel conservador.

Buenos Aires, la porteña, con sus historias de bares, tangos, Gardel, grandes avenidas, organizadas, estilo europeo.

Hablando de tangos: Me gustan todas, rubias, morenas….

Su obelisco, igual al que se encuentra en Washington o Paris.

Su teatro Colón.

Su universidad, la UBA, tomada hoy por la campora argentina.

Sin embargo, no hay mal que dure 100 años, ni cuerpo que lo resista.

Pareciera que Argentina cansada de tanta mentira peronista está reaccionando.

Nunca, desde su implementación en 1984, se había producido un resultado electoral de descontento y desaprobación tan contundente hacia un gobierno.

Al parecer, el jefe de oposición de Buenos Aires, Horacio Rodriguez Laretta, será un fuerte candidato a la presidencia para los comicios presidenciales del 2022.

Apareció la peluca de Miller, un economista quien fustiga permanente a todo el establecimiento peronista, incluido medios de comunicación afines al régimen que llamaría Álvaro Gomez Hurtado.

Argentina, por fin, está rompiendo con sus cadenas de la equidad de género, el aborto, la diversidad y toda la mentira demagógica que se inventó la nueva izquierda del siglo XXI.

Mientras que Argentina decide botar por la borda al socialismo en sus diferentes formas de lucha, pareciera que los colombianos nos mereciéramos nuestra suerte que vamos a tener porque si algo tengo claro es que Petro no es ningún estúpido.

Chávez, tampoco lo era. Chávez engañó y manipuló a su pueblo, Petro no.

Petro, sabe perfectamente lo que está haciendo, diciendo.

Quienes somos estúpidos, somos nosotros.

Y, no podía faltar doña Claudia y su foulard: Alo, por el norte no va, así como tampoco fue el monumento a los Héroes.

El socialismo acaba con todo.

Hasta con Margarita Rosa de F: Alguien que tenga puesta la camiseta del pueblo abusado, desde siempre y haya sufrido lo que sufre la mayoría de en este país. ¿Recogiendo a Evita Perón?

¡46! candidatos presidenciales.

Así o más estúpido.

Puntilla: Cuando se pierde la dignidad, se pierde la libertad. Ya perdimos la dignidad, perderemos la libertad…

Rafael Gómez Martínez

Publicado: septiembre 28 de 2021