Estos son los elementos que componen al terrorismo, una mezcla deleznable que tiene como propósito elemental intimidar y amedrentar a los miembros de una sociedad. Y es precisamente esta la sensación que padecen los habitantes de Bogotá por estos días, en los que se habla de paz pero se vive entre bombas, granadas y secuestros, no es una exageración, es el saldo de este puente festivo.

Desde hace ya varios años la capital de la república ha sido víctima de espantosos atentados terroristas, los cuales han cobrado la vida de seres inocentes como consecuencia de la perversión de los criminales, que sin pena ni dolor van dejando huella de su desdichado paso por la humanidad. El terrorismo no necesita aguas tibias, debe combatirse con vehemencia, es la vida misma lo que se pone en juego por capricho de los delincuentes.

Según cifras de MEBOG en el ultimo año se han perpetrado diez actos de barbarie en Bogotá, el más reciente de estos se consumó el pasado sábado. En vísperas de la celebración del día del padre estalló un artefacto explosivo en un baño de mujeres en el muy concurrido centro comercial Andino, en el norte de la ciudad, el caos y la conmoción se apoderaron de los bogotanos, la sensación de haber regresado al pasado fue una constante en la mente de los ciudadanos.

Han pasado catorce años desde que las Farc hicieron explotar un carro bomba en el Club en Nogal, en donde 36 personas perdieron la vida y casi 200 resultaron heridas, esa angustia se vivió nuevamente en el Andino cuando 800 gramos de amonal fueron detonados, arrebatándole la vida a 3 mujeres y dejando una docena más de heridas. Este tipo de explosivos es utilizado por los terroristas de la ETA, y aquí yace una coincidencia que alguien debe averiguar; la ultima vez que desde tan lejanas tierras fue importado un elemento para matar fue el 15 de mayo de 2012, cuando sobre las 11:00 de la mañana terroristas de las Farc adhirieron sobre la camioneta del ex ministro Fernando Londoño una bomba lapa, asesinando así a dos de sus escoltas y dejando una alta cifra de heridos como consecuencia del estallido.

Y ya que los actos de crueldad tienen coincidencias que buscan entrelazarse, está bien exponer otra más: han querido salir a tapar quiénes puedan ser los autores de la bomba en el Andino, ya algunos han acudido a la vieja táctica de culpar a la “extrema derecha” o a la “mano negra”, eso fue lo que dijeron cuando el atentado al exministro Londoño, que era la derecha encabezada por el ex presidente Álvaro Uribe para desetabilizar los diálogos de La Habana, es una táctica bien conocida, lo mismo intentaron cuando el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado, esos mismos que les gusta el tapen, tapen, tapen, acudieron a la falacia, hasta el punto de querer involucrar al propio hermano del estadista.

Cuando el mal ejemplo cunde es inevitable que los criminales empleen la estrategia del terror para alcanzar sus propósitos, hace un mes quedó en libertad el coautor del atentado al Nogal gracias a la Jurisdicción Especial para la paz, la moraleja para los delincuentes del Andino es que sin importar la gravedad de sus delitos, pueden tener la esperanza de que algún día un presidente blandengue como Juan Manuel Santos les lavará sus culpas por medio de un proceso de paz.

@MiguelCetinaC

Publicado: junio 20 de 2017