Los resultados de las últimas encuestas sentencian, si algo fuera de lo normal no ocurre, a pesar que aquí siempre ocurren cosas anormales, que los clasificados para la segunda vuelta presidencial serán los candidatos Iván Duque y Gustavo Petro. Para ordenar las ideas y realidades, iniciemos por precisar que el solo hecho de que Duque y Petro, faltando un mes para la primera vuelta, estén escapados del lote de los presidenciables, es por si lo atípico de estas elecciones.

Lo normal sería -si ajustamos la sumatoria de resultados electorales del 11 de marzo y las estructuras políticas regionales- es que los candidatos German Vargas Lleras y Humberto de la Calle estuvieran liderando las encuestas. Los dos representan el poder político en todo su esplendor, el poder aplastante del Estado con su burocracia. German Vargas Lleras llega a la recta final de la campaña presidencial con el apoyo oficial de su partido Cambio Radical, el de los partidos Conservador y de la U, y con una vitrina nacional y mediática que data desde su llegada al Senado de la República en el año1994. Por otro lado, Humberto de la Calle, tiene el respaldo del Partido Liberal, el histórico, el partido que se daba el lujo de hacer campaña solo agitando la bandera roja, radicalizando sectarismos que apabullaba en todas las elecciones del siglo pasado. Humberto de la Calle es en sí mismo la representación del poder, de la tecnocracia y burocracia, y representante del establecimiento radical, inmodificable incrustado en el Estado.

La derrota de German Vargas Lleras y de Humberto de la Calle, es la derrota de Juan Manuel Santos, de su decadente Gobierno, del acuerdo de la Habana y de la vieja clase política bogocentrista.  

Duque y Petro, y lo que ellos representan, decantaron la política en Colombia. Si, así se escandalice el lánguido Sergio Fajardo, cuando afirma con la angustia del derrotado que “esto no puede ser entre Duque y Petro”. Estas elecciones y tal vez las próximas, serán debates agudos, profundos, polarizante, visceral, como siempre ha pasado en la historia de la política, como debe ser. Este debate electoral en el que estamos sumergidos es entre dos bastiones ideológicos diametralmente diferentes, representados hoy por Duque y Petro, y que ayer representaban y sigue representando Uribe y los aliados pro FARC, y que antes representaba Álvaro Gómez y el Partido Liberal.

Iván Duque representa la universalidad de la política y del Estado, la globalización de la humanidad y del pensamiento, la competencia económica con gradualidad y control del Estado a través de su ordenamiento jurídico. Iván Duque representa la vocación y el deber de la atención de las necesidades básicas de los sectores vulnerables sin llegar al asistencialismo como instrumento político del Estado. Iván Duque representa Libertad y Orden, Seguridad y Justicia, economía de mercado dinámica con sentido social, innovación, sostenibilidad ambiental, empleos dignos y estables. Iván Duque representa transparencia.

Gustavo Petro, representa los proyectos políticos y armados de la izquierda y el comunismo del siglo pasado y sus diferentes matices. Gustavo Petro es el molde final de quienes fusionaron la lucha revolucionaria agrupadas en las Farc, ELN y el M-19 con actividades ilegales y criminales como el narcotráfico, con plataformas ideológicas. Gustavo Petro representa la regionalización de la política, la anacrónica cubanización de Latinoamérica, consolidada en las dos últimas décadas en Venezuela. Gustavo Petro representa la estatización de la sociedad, de la economía, de la educación, del pensamiento mismo. Gustavo Petro representa la desnaturalización del Estado de Derecho, del ordenamiento jurídico, de la Constitución Política. Gustavo Petro representa el final de los conceptos universales, jurídicos y democráticos de propiedad privada, de los derechos económicos y personales. Gustavo Petro representa lucha de clases al confundir por cálculo electoral y político equidad con igualdad.

Duque y Petro, representan la historia resumida de la historia colombiana, lo que somos, lo que se concibe desde la sociedad, representan nuestros éxitos y debilidades, en fin, ellos representan en nuestros tiempos, la derecha y la izquierda, como nunca antes, como debe ser, porqué el centro siempre queda reducido a los mínimos porcentajes de las encuestas.

@LaureanoTirado

Publicado: abril 23 de 2018