Es copiosa la cantidad de información que ha surgido en relación con el caso del presidente Uribe. Todos los días aparecen nuevas revelaciones y pruebas del monstruoso montaje que se le ha hecho al expresidente, en el que un sector de la corte suprema ha jugado un papel preponderante.

El magistrado Barceló, en evidente prevaricato, ha sobrepasado todos los límites. Él no es juez de Uribe, sino un verdugo ávido de ver correr la sangre del expresidente.

Uno de los testimonios clave en este asunto es el del narcotraficante extraditado hacia los Estados Unidos, Juan Carlos Sierra, conocido en el bajo mundo con el alias del El Tuso.

Valga recordar que ese individuo fue uno de los primeros capos de las AUC en ser pedido en extradición. En efecto, el indictment en el que los Estados Unidos reclamó en 2001 al desparecido Carlos Castaño, figuraban otros dos nombres: Salvatore Mancuso y Juan Carlos Sierra.

Sierra se desmovilizó, se acogió a la ley de justicia y paz, fue recluido en la cárcel de Itagüi y luego de que el gobierno del presidente Uribe confirmara que los jefes de las AUC continuaban delinquiendo desde sus lugares de reclusión, hizo parte de los comandantes de esa estructura armada que fueron extraditados hacia los Estados Unidos en la madrugada del 13 de mayo de 2008.

Luego de un acuerdo con la justicia estadounidense, El Tuso pagó 5 años de prisión y a comienzos de 2013 fue liberado. Igualmente, llegó a un acuerdo con las autoridades norteamericanas que le permite vivir en ese país que, además, lo retiró de la denominada “Lista Clinton”.

Sierra sabe que lo que diga debe ser perfectamente verificable, pues de lo contrario estaría incurriendo en perjurio, delito por el que podría ser nuevamente encarcelado en los Estados Unidos, además de que arriesgaría su permanencia en aquel país.

En sus recientes declaraciones, El Tuso ha confirmado dos hechos que son de singularísima relevancia. El primero, los ofrecimientos que Iván Cepeda le hizo para que declarara contra Uribe.

Es evidente, además de la existencia de múltiples pruebas adicionales, que Cepeda fue quien le propuso a Juan Carlos Sierra que testificara contra el presidente Uribe a cambio de conseguirle asilo político a su familia en Suiza.

Esa reunión se dio en el marco de una visita interpartidista que adelantaron algunos parlamentarios colombianos a las cárceles de los Estados Unidos, pocos meses después de que los excomandantes de las AUC fueron extraditados a ese país. El objetivo de esa gira, en la que participó el gobierno norteamericano a través del Departamento de Estado, era el de saber cómo iba a proceder la comparecencia ante la justicia de los desmovilizados de las AUC que estaban a disposición del departamento de Justicia de los EE.UU.

Insospechadamente, en esa visita apareció Iván Cepeda, quien para la fecha aún no era parlamentario. Fue como directivo de una ONG que supuestamente defiende los Derechos Humanos.

Y fue él quien le ofreció los beneficios al Tuso Sierra lo cual, en principio, podría constituir un crimen de acuerdo con las normas legales de los Estados Unidos, tal y como se lo confirmó a este portal un prestigioso abogado egresado de universidad de Harvard.

Es claro que la justicia colombiana, hasta ahora, ha sido cómplice de Cepeda, pero si en efecto alias El Tuso Sierra está diciendo la verdad, es claro que debe iniciarse, cuanto antes, un caso contra ese senador comunista ante las autoridades judiciales de los Estados Unidos.

El segundo elemento sobre el que debe hacerse especial énfasis es el del papel que en el complot contra el presidente Uribe ha jugado el cuestionado periodista Juan Carlos Giraldo, conocido de autos por sus prácticas oscuras.

Ha dicho El Tuso Sierra que Giraldo, un tipo inescrupuloso, peligroso y manipulador, le ofreció a nombre del exfiscal Montealegre y del exvicefiscal Perdomo la suma de $100 millones de pesos para que mintiera contra los hermanos Santiago y Álvaro Uribe Vélez.

Conocidos los antecedentes de Giraldo, no es de extrañar que ese ofrecimiento sí se hubiera efectuado.

Además, LOS IRREVERENTES pudieron confirmar que después de conocida la revelación hecha por Juan Carlos Sierra, el periodista, muy angustiado, a través de dos emisarios, ha buscado la forma de acercarse al presidente Uribe.

Todo se termina sabiendo. Personas conocedoras de este entramado de corrupción le confirmaron a este portal que Sierra cuenta con las pruebas que confirman que efectivamente el corrupto periodista Juan Carlos Giraldo sí le planteó ese acto ilícito que también podría constituir un delito federal en los Estados Unidos.

Así las cosas, lo que corresponde hacer, por ahora, es que la defensa jurídica y política del presidente Álvaro Uribe se concentre en los dos elementos fundamentales que han surgido en las últimas horas: el ofrecimiento de asilo en Suiza a los familiares de Sierra, llevado a cabo por Iván Cepeda y el soborno de $100 millones que el periodista Juan Carlos Giraldo intentó tramitar en representación de los perseguidores del uribismo, Eduardo Montealegre y Jorge Fernando Perdomo.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 6 de 2018