César Caballero se presenta a si mismo como experto en estadística y en manejo de la opinión pública.

A través de su empresa, “Cifras & Conceptos” ha pretendido, como él mismo repite, “incidir en la agenda pública colombiana”. Caballero, politólogo de la universidad de Los Andes, es lo que comúnmente se llama en la política, un lagarto ávido de reconocimiento.

Fue el primer director del DANE de Álvaro Uribe. Su sed de figuración lo condujo, irresponsablemente, a filtrar permanentemente cifras sin la previa autorización del gobierno, hecho que le valió más de un llamado de atención.

Un día cualquiera, sin haber notificado su intención, convocó a una rueda de prensa para dar a conocer una medición hecha por el DANE sobre los índices de violencia en Bogotá, Cali y Medellín. Por tratarse de un asunto tan delicado, desde la Casa de Nariño le pidieron que esperara a que el presidente conociera el estudio antes de revelarlo.

Una solicitud perfectamente natural. No es normal que un subalterno ande mostrando el resultado de su trabajo sin que su jefe lo conozca previamente. Caballero vio en ello una oportunidad de oro para mostrarse como el hombre transparente que, en efecto, no es.

Convocó a la rueda de prensa, no para presentar el estudio sino para anunciar, con tono de prócer veredal, su renuncia alegando que para él resultaba “moralmente imposible” cumplir con la orden que le habían dado en el gobierno nacional.

¿Moralmente imposible esperar a que el jefe de gobierno conozca un trabajo estadístico? Un alto funcionario de la Casa de Nariño de la época, le aseguró a LOS IRREVERENTES que Caballero “era un perfecto payaso al que buena parte del gobierno veía con desconfianza por su enfermiza necesidad de estar filtrándoles a los periodistas el resultado de su trabajo, cuando su deber era el de proveer esa información a través de los canales establecidos”.

 

Encuestador militante

 

Desde su salida del gobierno de Uribe, Caballero se dio a la tarea de crear la firma encuestadora, “Cifras & Conceptos”, con la que permanentemente realiza sondeos, participando en las elecciones que recientemente se han realizado en Colombia. Lo curioso de la metodología que utiliza la empresa de Caballero para hacer sus encuestas, es que siempre los candidatos afectos al uribismo aparecen en los últimos lugares.

En la primera vuelta de 2014, una semana antes de las elecciones, “Cifras & Conceptos” publicó en Caracol Radio, cuyo director es el antiuribista Darío Arizmendi –involucrado en evasión de impuestos a través de una empresa fantasma de Panamá-, una encuesta en la que afirmaba que el 27.7% de la población votaría por Santos y el 23.3% por el candidato del uribismo, Óscar Iván Zuluaga. El resultado en las urnas fue bastante distinto, empezando porque el ganador de aquella vuelta fue Zuluaga, quien se impuso con el 29% de los votos, 6 puntos porcentuales más de los que previó Caballero.

Que Caballero abomine a la derecha colombiana es perfectamente entendible en una democracia como la nuestra. Lo que resulta inaceptable es que, utilizando cuestionables metodologías de medición estadística y amparado por una cadena radial que no oculta su odio hacia el uribismo y todo lo que se le asemeje, prefabrique encuestas con las que intente desfigurar la verdadera intención de voto de los colombianos.

Ahora, de cara al plebiscito, las encuestadoras serias y respetables de Colombia indican que el NO tiene una mayor intención de voto que el SÍ. Datexco dice que la competencia está 32.1% contra el 31.2%, a favor del NO. Ipsos concluye que el NO tiene el 50% y el SÍ el 39%.

La empresa de Caballero, que bastante se parece a una agencia de comunicaciones de la izquierda, sostiene que al NO lo respaldan el 74% de ciudadanos y al SÍ, el 19%.

Va siendo hora de que el Congreso de la República le ponga una talanquera a esas empresas de garaje que fungen como “respetadas” encuestadoras, cuando resultaron ser unas máquinas de desinformación y manipulación de la ciudadanía, induciéndola a errores y generando percepciones que no se ajustan a la realidad, como es el caso de “Cifras & Conceptos” de César Caballero.

@IrreverentesCol