Por casualidad me encontré esta semana con Don Rodolfo Prada Forero promotor en Barbosa del programa de vivienda “La Tierra Prometida” quien junto con Don Rodolfo Hernández Suárez, hoy alcalde de Bucaramanga, y la secretaria del proyecto, estuvieron vinculados por varios años a un proceso penal por cuenta de la Fiscalía Especializada contra la Corrupción. Para suerte de los tres sindicados, la Fiscalía General de la Nación, acaba de notificarles que el proceso penal No. 2524 de 2007 fue objeto de decisión de preclusión.

No conocía antecedentes de esta situación, aunque si a Don Rodolfo Prada Forero en razón a que la oficina del proyecto de vivienda funcionaba en un inmueble de propiedad del médico Ramón Mateus Quiñones vecino en diagonal a la casa de mis suegros sobre la carrera 10 del municipio de Barbosa. Tenía memoria de la relación del Jefe de Planeación de la época el arquitecto Ramiro González y de las menciones sobre la generosidad con los actores de las decisiones públicas, por parte de los dueños del proyecto.

Lo anterior, más una carta que me llego suscrita por Rodolfo Hernández Suárez, quien en su condición de alcalde de Bucaramanga manifiesta dictatorialmente que no rectificará y que se abstendrá de profundizar y emitir cualquier otra opinión sobre una mención desobligante que hizo con relación a una de mis columnas; llegue a pensar que ante la precariedad moral de ese mandatario, el mejor remedio es la unidad política de la mayoría de actores agraviados y agredidos por la retórica pendenciera de Don Rodolfo. 

Rodolfo Hernández arropado en su piel de oveja, se quiere comer como lobo a  todos los políticos de la región. No ha dejado quieto a ninguno. La mayoría son blancos de sus ataques y eso sin duda le causa daño al tejido social y político de la región, más si se tiene en cuenta que con todas las pecas y lunares; siendo un antivalor, se quiere convertir y lo está logrando, que a punta de papel y micrófono se vuelva el referente de la lucha contra la corrupción. Una  escasa paradoja.

Los políticos de Santander están en cada uno de los cargos de elección por voluntad popular y por las reglas de la democracia. Tratarlos todos los días de ladrones, anarquizando y deseando caotizar las relaciones de estos con las masas, no es bueno para la salud democrática de la región. Los senadores y representantes tienen sus jueces naturales, al igual que los diputados y concejales. Ojo que Rodolfo Hernández quiere llevar la política de Santander a un escenario de escoger con pinzas los candidatos. Y ojo, que quiere que la única pinza para escogerlos, sea la de él, así tenga que escoger lo más malo. Eso es peligroso, dado que así no funciona la democracia y menos con los antecedentes que comenzamos a conocer. La política de tierra arrasada esta proscrita. Al adversario político no se le puede tratar como enemigo y menos utilizando lenguaje que incite al odio y la violencia. La Procuraduría esta en mora de un control de advertencia que evite tanta violación de derechos fundamentales y humanos por cuenta de las peroratas de Don Rodolfo.        

@AlirioMoreno

Publicado: septiembre 18 de 2018