¿En qué momento se jodió la Argentina?  La respuesta está a la vista de todos, pero como lo escribió George Orwell, ver lo que tenemos delante de las narices requiere de un esfuerzo constante. Nuestro país comenzó a decaer cuando dejó de ser una República. Se hizo creer que el Partido Militar se oponía al peronismo, pero en realidad, son dos caras de lo mismo. No en vano, el golpe militar que produce el general Uriburu en 1930 fue secundado por el capitán Perón. A lo largo del siglo XX el autoritarismo militar y el populismo se disputaron el poder. El resultado, fue el atraso, la injusticia, la violencia y la pobreza (Iglesias, Es el peronismo estúpido, 2015).

Mientras ello sucedía, el entrismo fue la forma como el comunismo argentino se enquistó en el poder. En efecto, cuando llega el capitán Perón se hizo una alianza entre todos los movimientos sociales de izquierda y los militares turno.

Sin embargo, entre los años 1950 a 1970 la izquierda radical argentina siempre manifestó un desprecio por el peronismo burlándose de una manera despectiva. Utilizaban una agresividad verbal nunca antes vista en el lenguaje argentino. Un lenguaje que hasta ese momento siempre fue siempre culto teniendo en cuenta que en Buenos Aires se encontraban las universidades más prestigiosas de la región. No en vano, Argentina contó con dos premios Nobel de física y química y la UBA, Universidad de Buenos Aires, a pesar de la campora, sigue siendo relevante. De ahí, salió Bergoglio, por ejemplo.

Más adelante, hacia 1980, con la llegada de una nueva generación política vino un sinfín de gobiernos de tinte socialistas entre los que se encontraba el bigotudo  Raúl Alfonsín. Los zurdos siempre utilizan un distintivo como elemento de su propaganda política (Piedad con su turbante) y sus descendientes políticos: Cafiero, Cadella, Duhalde, Ruckauf, Solá y Scioli.

Todos ellos se repitieron el poder argentino, incluido el de la Provincia de Buenos Aires, por dos periodos con la excepción de Ruckauf. Fueron siete gobiernos de tinte peronista, socialista, similares a las siete plagas de Egipto (Iglesias, 2015).

Con la llegada de los K, Néstor el visco y Cristina  – que siempre se vistió y se viste de negro por alguna razón -; masificaron su protesta social para desgastar al establecimiento con una gran particularidad: La sociedad argentina en este período de los K, especialmente, sufrió un proceso de pauperización.

Es que el comunismo acaba con todo. Con las instituciones, en una primera instancia. Con la democracia como se concebía, en una segunda, por medio de la coaptación del poder como lo hace magníficamente huanpa en el poder legislativo, ejecutivo y judicial. Con la gran prensa. Si alguien perdió credibilidad en Colombia durante huanpa, como parte de la estrategia, fue, precisamente, la gran prensa.

Después, comienzan la persecución a nivel individual: Arias, Zuluaga, Ramos, Lafaurie, Pretelt, Ordoñez, todos conservadores y el Partido Conservador colombiano acolitando al régimen santista. Y, Germán Vargas prestándose para ello. Who is next? ¿El fiscal Néstor Humberto Martínez?

Todo lo que está sucediendo en Colombia en la era de huanpa con el Acuerdo de paz de La Habana no es casualidad. Está fríamente calculado. La verdad, mis queridos lectores, a esta altura del paseo ya no vale la pena leer las 297 páginas de ese esperpento. Ya, lo que fue, fue.

Más bien, los colombianos deberían reflexionar sobre lo que se viene en sus narices, como diría Iglesias. Lo que los colombianos no saben es que en una de las conferencias guerrilleras donde se mezclaron el Eln con las Farc en el 2003, las diferentes formas de lucha, promulgaron una nueva teoría para alcanzar el poder. En esa conferencia se formularon los siguientes puntos:

  1. Gobernabilidad para un gobierno de paz.
  2. Diálogo como manera de gobernar.
  3. Desestabilización del régimen político y social.
  4. Ocupar espacios de gobernabilidad.
  5. No se entregan las armas, ni la rendición, sino se plantea la dejación.
  6. Asamblea nacional constituyente de Paz.
  7. Cese al fuego, más no desmovilización.
  8. Diferentes formas de lucha ( de las Farc al Eln)

Hay que reconocer que desde el punto de vista estratégico, el comunismo nos lleva ventaja. Tal vez, su principal virtud es que nunca tiene afán, como diría el finado Raúl Reyes.

De tal manera que en el 2016 las Farc alcanzaron su objetivo: Ingresar al establecimiento. En el 2018, a través de una macabra alianza entre Sergio Fajardo, el idiota útil, y… ¿Enrique Santos? llegarán al poder.

¿En qué momento se jodió Colombia? La respuesta está a la vista de todos.

Puntilla: Si Eln hace lo mismo que las Farc, ¿Por qué no negociar lo mismo?

 

@RaGomezMar