A pesar del brillante triunfo de Iván Duque en la primera vuelta presidencial, con la votación más alta de la historia de Colombia en esta instancia de nuestros debates electorales, al sumar 7’569. 693 votos, según el Boletín 54 de la Registraduría Nacional del Estado Civil, que reporta el 100% de las mesas, el panorama plantea una realidad política que merece ser evaluada con cuidado: 

  1. El Centro Democrático se consolidó como la primera fuerza política del país.
  2. La voz de los seguidores de la Alianza por Colombia, encabezada por Sergio Fajardo, se hizo sentir con fuerza, pues 4’589.696  colombianos depositaron su voto en las urnas, importantísimo logro para los ciudadanos que han enarbolado los principios de la lucha contra la corrupción en nuestra patria.
  3. La amenaza del marxismo, que se disfraza de progresismo en la candidatura de la “Colombia Humana”, logró pasar a la segunda vuelta, a pesar de la tragedia que refleja la aplicación de este modelo ideológico en Venezuela desde 1999. (Gustavo Petro jamás ha negado su simpatía por la figura y el proyecto político de Hugo Chávez, causa de muerte y desolación para 30 millones de personas).
  4. Germán Vargas Lleras y Humberto De la Calle han ingresado al pabellón de los quemados, tras sufrir estrepitoso fracaso. De hecho, uno de los memes más divertidos que  está circulando por las redes sociales, anuncia la velación del Partido Liberal en la “Funeraria” Gaviria…
  5. Se alcanzó una participación ciudadana equivalente al 53,38% del censo habilitado para votar, viva muestra del interés que ha despertado la carrera hacia el solio de Bolívar este año.  
  6. Los resultados finales de la contienda por la Presidencia de la República se conocieron en tiempo récord y fueron aceptados por todos los candidatos, reflejo del diligente trabajo adelantado por el registrador y su equipo. 

Así las cosas, son los seguidores de Fajardo quienes tienen en sus manos la elección presidencial del próximo 17 de junio. 

Para la Alianza por Colombia, conformada por el Polo, los Verdes y Compromiso Ciudadano, según lo expresado por el propio Fajardo en sus palabras de agradecimiento,  el camino a seguir es capitalizar este enorme triunfo electoral como punto de partida para la campaña de 2019. Esa es la decisión correcta.

En el nuevo país que ha surgido tras las elecciones del 27 de mayo, continuar con un trabajo político que tiene la ética pública como bandera, puede catapultar a los independientes en las regiones, dándole poder al voto de opinión, cansado de las estructuras tradicionales. 

Apartarse de cualquier tipo de pacto con la “Colombia Humana” de Petro, puede significar para la Alianza por Colombia de Fajardo, no sólo la Alcaldía Mayor de Bogotá, sino varias gobernaciones, concejos y asambleas el año entrante,  y el paso directo a la segunda vuelta presidencial en 2022, con altas posibilidades de triunfo. 

Preguntas clave para los seguidores de Fajardo: 

¿Estarían dispuestos a echar por la borda el trabajo de toda una vida de sus familias, poniendo en riesgo sus empresas y el empleo de miles de colombianos que se verían seriamente afectados por las propuestas económicas del candidato de la “Colombia Humana”?

 ¿Qué opinan de lo que están viviendo 30 millones de venezolanos, hombres, mujeres y niños aguantando hambre, enfermedades, violencia física y desempleo, como consecuencia de la implantación de un modelo ideológico que estimula la lucha de clases y la miseria? 

Con todo respeto: Sergio, Claudia, Jorge Enrique, Antanas, Antonio José, Luis Iván, Angélica, empresarios, emprendedores y jóvenes universitarios de Colombia: ¿qué y quién nos garantiza que Petro entregue el poder en 4 años, cuando ha dicho a través de algunos medios de comunicación, que su proyecto político necesita mínimo 10 años para desarrollarse?

No es tarea fácil dirigir a los hombres; empujarlos, en cambio, es muy sencillo.” Rabindranath Tagore.”

@tamayocollins

Publicado: mayo 30 de 2018