No ha comenzado en forma la campaña presidencial y en tan solo dos debates, el primero de Teleantioquia, el segundo en Uninorte, definieron en gran parte las intenciones de voto de los colombianos. De paso, ¿será que las universidades se convirtieron en las nuevas plazas públicas para hacer política?

En primer lugar se debe hacer mención al debate de Teleantioquia y la Revista Semana. Un debate soso, sin gracia, con un formato que no permitió el lucimiento de ninguno de los candidatos. Parecía que nadie estaba autorizado para decir lo que de verdad piensa sino que tenían que decir lo que el formato del debate les imprimió.

Sin embargo, aclaró el panorama en temas centrales, vitales, como la paz, el medio ambiente, la lucha contra la corrupción, la justicia.  Varias observaciones al primer debate de Teleantioquia.

Brilló por su ausencia la economía.

Si los candidatos son candidatos, deberían llevar por lo menos una corbata. En Estados Unidos, por ejemplo, los presidentes siempre cuentan con una imagen corporativa: camisa blanca, traje oscuro, corbata roja o azul, los colores de la bandera.

Pero, como nos encontramos en el progresismo del socialismo del siglo XXI entonces nos rebelamos contra la corbata. Y, ¡oh! Sorpresa: El único que tenía corbata era Petro Gustavo. Roja, pero la tenía. Seamos serios, señores. Más formalidad.

¿Qué dijeron los candidatos en los debates?

El único candidato que dijo algo diferente fue Iván Duque, por ejemplo. Nadie contrapunteó.

Fajardo enfoca su campaña en la educación. Comenta que la palabra hay que cumplirla. ¿Cómo hacemos, señor Fajardo, si el primero en incumplir la palabra fue el presidente JMS cuando el NO ganó el plebiscito? Luego, las Farc. Luego, los lagartos y lagartas por la paz quienes se están llenando los bolsillos con los contratos del Fondo por la paz.

Si, se supone que una de sus banderas es la lucha contra la corrupción: ¿Usted qué haría con la corrupción que se presenta en el Fondo por la paz?

Y, sale el inefable senador Iván Cepeda a decir que no hay ningún impedimento ético en que su señora sea contratista de la JEP. Pero, si fuera al revés, señor Cepeda: Si fuera doña Lina Moreno de Uribe la contratista de la JEP y Álvaro Uribe el magistrado: ¿Usted qué diría?

Petro Gustavo sí que ralla en el cinismo: ¡Cero! tolerancia con la corrupción. Hágame el favor. Si alguien tiene velas en el entierro de la corrupción es, precisamente, la alcaldía de Petro Gustavo en Bogotá. Las basuras, la reventa de acciones, el informe de la Contraloría sancionándolo. ¿Un candidato puede serlo cuando está sancionado por una entidad pública como la Contraloría? La contratación desmedida de personal en todas las dependencias, los contratos, las motos eléctricas de la policía.

Mientras tanto, la enfermedad holandesa de Petro Gustavo en el Orinoco produce grandes capitales de compañías multinacionales jugando a los mercenarios, con mercenarios que se apoderan de pozos petroleros. ¿Seré yo, maestro?

¿Germán Vargas? ¡Qué! Sarcasmo. Qué desdibujada en la que se encuentra. Por un lado, dice que si va apoyar la paz cuando al comienzo de la campaña fue uno de los más acérrimos críticos lo cual era, ya de por sí, contradictorio teniendo en cuenta que duró ocho años en silencio cómplice apoyando el gobierno corrupto y amoral de JMS del cual fue participe y beneficiario directo.

Peor, aún. Cuando una vez estalla el escándalo de Odebrecht, junto con el del magisterio de Córdoba que se lleva por delante el futuro del Senador Armando Benedetti, el mismo senador Benedetti en una entrevista a Vicky Dávila comenta que Germán Vargas es un ladrón, sinónimo de la más politiquería barata que pueda existir en Colombia. Acto seguido a esta trágica comedia el Partido de la U, en pleno, se une a la campaña de Germán Vargas y Germán se queda en silencio. No dice nada.

A propósito: ¿Alguien sabe algo del expediente Odebrecht?

Porque mientras en todo el continente caen y van a la cárcel los presidentes como Lula Da Silva en Brasil, Ollanta Humala en el Perú, en Colombia el expediente Odebrecht quedó anestesiado.

Humberto de la Calle: dejemos así, como diría el gran filósofo Andrés López. No nos vuelvas a engañar, Humberto. Tú, tienes mala memoria, Humberto.

De Iván Duque, rescato su frase a Germán Vargas en el debate de Uninorte: Usted se parece al copiloto de un avión que iba en caída y se quedó dormido.

Puntilla: Duque en el debate de Uninorte se ganó mi voto castigo al gobierno corrupto y amoral de JMS.

@RaGomezMar

Publicado: abril 10 de 2018