Se ha instalado un nuevo periodo de sesiones ordinarias del Congreso de la República, con un estupendo discurso del presidente Iván Duque, en el que hizo un balance de su exitoso primer año de gobierno. 

En el Centro Democrático, como partido de gobierno que somos, tenemos el compromiso ineludible de acompañar todas las iniciativas gubernamentales, pues estamos perfectamente convencidos de que el programa de gobierno presentado por el presidente Duque, debe cumplirse a cabalidad, pues éste será fundamental para el desarrollo de nuestro país. 

Yo, desde la comisión primera de la Cámara de Representantes, me concentraré en sacar adelante proyectos de ley que son neurálgicos para el cumplimiento pleno del plan de Desarrollo, recientemente aprobado en el Congreso de la República. 

Una de las tareas que debemos culminar, consiste en la aprobación del proyecto de ley que incorpora los mecanismos necesarios para regular los procedimientos médicos y quirúrgicos con fines estéticos. 

El sobrepeso y la obesidad son un problema de salud pública que no goza de las herramientas legales necesarias. Millones de colombianos padecen los estragos del sobrepeso. El efecto sobre la salud de quienes son víctimas de la obesidad, es devastador.

No son pocos los países en los que la obesidad y el sobrepeso son catalogados como epidemias. El Congreso de la República, no puede ser inferior a aquella problemática. 

Desde el Gobierno, nos llegarán dos proyectos trascendentales: el estatuto anticorrupción y el paquete de iniciativas que integran la reforma a la justicia. 

Una de las banderas de la nueva ministra de Justicia, Margarita Cabello Blanco, es la de sentar las bases para iniciar el proceso que culmine con la reforma a la justicia que tanto demanda nuestra sociedad. En ese propósito, estaremos listos para apoyar los proyectos del gobierno y aportar todas las ideas y propuestas necesarias. 

Hablar de una reforma a la justicia, obligatoriamente implica dar una mirada amplia, que no excluya el histórico problema carcelario que se vive en nuestro país. 

De acuerdo con nuestra legislación, las penas tienen un fin sancionatorio, pero también tienen el propósito de resocializar a aquellos que resulten condenados en un juicio. Las cárceles de Colombia tienen graves problemas de hacinamiento y los niveles de corrupción y criminalidad al interior de las mismas, son sumamente preocupantes. 

Por tal razón, en esta legislatura, impulsaré el proyecto de ley que busca reformar el régimen penitenciario y carcelario. Este proyecto, que espero que se convierta en ley de la República en los próximos meses, tiene el propósito de incorporar los mecanismos que se requieren para la humanización de los reclusos, llevar a cabo programas eficaces de resocialización e imponer los parámetros suficientes para que en Colombia haya una verdadera justicia restaurativa. 

La niñez ha sido una de mis mayores preocupaciones desde que llegué al Congreso hace exactamente 5 años. He luchado a brazo partido para que desde el Capitolio enviemos los mensajes en el sentido correcto respecto de la promoción y defensa de los derechos de los niños colombianos. En repetidas oportunidades, me he referido en esta columna al drama que padecieron y continúan padeciendo los menores de edad que fueron víctimas de reclutamiento forzado. 

En esta legislatura, insistiré en el proyecto de mi autoría que apunta al endurecimiento de las penas contra aquellos que cometan el delito de reclutamiento forzado de menores.

También continuaré impulsando el proyecto que crea las Unidades de Atención Integral a la Primera Infancia en las Empresas, el cual está enfocado en los hijos en edad temprana de los trabajadores y contratistas de empresas y entidades públicas y privadas. 

Este año de labores parlamentarias que acaba de comenzar, viene lleno de desafíos y grandes responsabilidades, pero como nos lo enseña permanentemente el presidente Uribe, acá no vinimos a quejarnos; vinimos a trabajar.

@MargaritaRepo

Publicado: julio 22 de 2019