El concepto de la empatía consiste en que una persona puede sentir las emociones de otras personas. Comúnmente se dice que una persona desarrolla la empatía cuando tiene la capacidad de ponerse en los zapatos del otro. No quiere decir esto que necesariamente se sienta, piense o actué de igual manera, pero si, de ser capaz de sintonizar con lo que la otra persona siente, y en algunos casos en lo que la otra persona piense o inclusive necesite.

Realmente desarrollar la empatía puede ser un don, pues ayuda a las demás personas a crecer y a prepararse de una mejor manera, lo cual resulta trascendental para las personas que son escuchadas y asistidas.

La situación que vive Colombia frente a la trampa institucional a la que nos han llevado, el moroso progreso social en diferentes sectores como la educación y la salud, los debates políticos caprichosos y oscuros, la situación económica que empieza a estrecharse, tanto a nivel de la macro economía, como a nivel de los hogares,  me lleva a reflexionar sobre la urgencia de lograr un gobierno con empatía política y social con las comunidades.

Evidentemente, el actual gobierno está absolutamente desconectado de los colombianos. En lo político, en lo económico, en lo social, en la garantía de protección. No identifica con claridad las necesidades de los colombianos y se centra exclusivamente en solucionar sus propias dificultades, además creadas por el gobierno mismo. Las falencias son muchas a nivel general, pero también en lo cotidiano. Las dificultades y los problemas cotidianos de la gente no se solucionan y no hay quien escuche, quien atienda y quien pueda resolverlos.

Adicionalmente a ello, se transmite desde el gobierno al ciudadano una sensación, que no es solo imagen, de constante arrogancia y soberbia, lo que profundiza la sensación de un desgobierno francamente ya escandaloso. No sabe para donde va en la mayoría de los temas de mayor relevancia nacional y en su tema estrella, del acuerdo de paz con Farc, tampoco acierta en asertividad en respuestas, y menos en plazos y cronogramas.

Estos 15 meses que quedan de gobierno, no serán nada fáciles para el Gobierno Santos.  Esa actitud que hemos insistido en catalogar de indolente, cada día se profundiza y sin salidas. Pero menos fácil están las cosas para los ciudadanos frente a esa ausencia de gobernabilidad tan arraigada ya en todo el País.

Tampoco está claro el escenario venidero, puesto que nos enfrentamos a unas compañas políticas, duras, complejas y a un enorme riesgo de seguir el camino de Venezuela, que muchas personas aun se resisten a visibilizar.

Escuchar a los ciudadanos es una opción que el gobierno poco a poco ha venido evitando hasta eliminarla, e inclusive ahora proponen que los ciudadanos escuchen solo lo que el gobierno considere deben escuchar. Ellos mismos proponiendo una trampa, a la que algunos continúan accediendo, pero que el ciudadano ignorado no acepta más.

El próximo gobierno tendrá que prepararse y desarrollar sus propias estrategias para escuchar a los ciudadanos. Desarrollar su gobierno con herramientas de empatía política y social, en donde a través de procesos de escucha activa, esté en la real capacidad de comprender y encontrar respuestas para atender las problemáticas y dificultades tan profundas que vienen afectando a los colombianos en todo el territorio nacional.

@ForerohElvira

Publicado: abril 17 de 2017