Durante el Boom económico de la ciudad de Barranquilla en los años 60 de siglo pasado, un grupo de empresarios de esa ciudad, entre los que se encontraba el industrial Julio Mario Santodomingo, decidieron crear una institución universitaria de primer nivel para formar profesionales en administración de empresas e ingeniería.

La iniciativa tomó fuerza y en enero de 1966 la universidad del Norte abrió sus puertas para convertirse desde entonces en una de las mejores de Colombia.

Hoy cuenta con 28 programas de pregado y tiene una de las mejores escuelas de postgrado y doctorados de Colombia. De acuerdo con mediciones oficiales, la universidad del Norte es la novena mejor universidad de Colombia y ocupa el puesto 2051 en todo el mundo.

Tiene más de 11700 estudiantes de pregrado y postgrado.

Aquella institución académica que empezó siendo un símbolo para los barranquilleros, se ha convertido en motivo de orgullo nacional.

Su rector es el doctor Jesús Ferro Bayona, quien lleva más de 35 años al frente de la universidad. Gracias a él, este claustro académico se ha logrado consolidar académica y financieramente. La hoja de vida del doctor Ferro, doctorado en la escuela de filosofía de Munich, no tiene tacha académica alguna y gracias a ello ha podido vincular a los mejores profesores a la universidad.

Hace algunos meses, Ferro anunció que se acercaba la hora de su partida y que es hora de hacer un relevo generacional, planteando así un desafío colosal pues no será fácil hallar a la persona indicada para asumir el control de la universidad.

Hace unos pocos días se produjo un hecho que tiene conmocionada a la comunidad académica por cuenta de una intervención tipo mafiosa hecha por el poderoso presidente de Promigas, el cuestionado empresario barranquillero Antonio Celia quien se hizo presente en la sede de la universidad para exigirle al doctor Ferro que acelere su renuncia y a anunciar que el próximo rector será el exvicepresidente Gustavo Bell Lemus.

Es al consejo académico de la universidad del Norte al que le corresponderá designar al reemplazo de Lemus. LOS IRREVERENTES han podido confirmar con distintas fuentes que la decisión que se ha tomado en el seno de la universidad es la de seleccionar a una persona de primer nivel en términos académicos, desprovisto de cualquier compromiso político: “No queremos que el doctor Celia convierta a nuestra universidad en un campo de batalla político, ni que él se valga de su poder para imponer a una persona en la rectoría”, le aseguró un importante dirigente social barranquillero a una periodista de este portal.

Antonio Celia, a quien en Barranquilla apodan “El Virrey”, ha hecho toda suerte de maniobras para influir en la elección del rector, llegando al extremo de crear una fundación a la que le puso el nombre de fundación ANDI, para hacer creer que ésta hace parte del gremio de los industriales colombianos, lo cual no es en absoluto cierto. A través de dicha fundación, Celia pretende hacerse elegir en el consejo académico de la universidad y así tener voz y voto en la elección de quien será el reemplazo del rector Jesús Ferro Bayona.

Un profesor de la división de ingenierías de la universidad, le expresó a este portal su malestar por la intervención del presidente de Promigas en la elección del rector del claustro académico: “Don Antonio Celia, cuyas maniobras empresariales poco transparentes han sido reveladas por LOS IRREVERENTES y que tienen escandalizada a la comunidad, debería dedicarse a aclarar las denuncias que se han hecho en su contra y en contra de su familia por cuenta de los PanamaPapers y sacar sus manos de esta universidad”.

Lo cierto es que esta vez no le quedará fácil a Celia imponer su voluntad de virrey  en Barranquilla, pues la dirigencia social de la ciudad le hará frente para impedir que se quede con el control de una de las más preciadas joyas barranquilleras: la universidad del Norte.

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 30 de 2017