Se avecina un nuevo montaje contra el presidente Uribe, recurriendo al viejo truco de una grabación inédita, hecha por el periodista Coronel a un delincuente. aHace unos años fue a Yidis Medina y ahora es con el paramilitar exconvicto alias Tasmania.

Ahora, Coronel vuelve con la misma treta, amenazando con la existencia de un video en el que ese delincuente narra la comisión de un crimen en el que participaron “empresarios y oficiales”. Así mismo, asevera que el delincuente con el que charló, le contó “quién dio la orden para cometer el crimen”.

Tasmania es un paramilitar que cumplió su condena hace unas cuantas semanas. Estuvo tras las rejas durante 13 años. Fue capturado a comienzos de 2005 en Medellín. Se trata de un hombre con amplia experiencia en el mundo del crimen organizado. Antes de vincularse a las desaparecidas Autodefensas Unidas de Colombia, estuvo vinculado con una disidencia del Eln, denominada Ejército Revolucionario Guevarista, una estructura criminal dedicada al secuestro extorsivo que operaba fundamentalmente en el suroccidente de Antioquia y el departamento del Chocó.

Antes de su captura, se había trasladado a Medellín, donde dirigía una bandola de atracadores y microtraficantes.

Ahora está en la calle, con un espeluznante prontuario sobre sus hombros y una larga fila de enemigos del hampa.

Coronel da a entender en una de sus columnas que los empresarios y oficiales que participaron en el crimen del que Tasmania le habló con toda confianza en el video que él asevera tener guardado podrían estar intentando matar a ese bandido.

Independientemente de sus antecedentes y de su facilidad para violar el código penal, le corresponde a las autoridades nacionales proteger la vida de Tasmania, pero también exigirle que revele cuál fue el supuesto plan criminal y que allegue las pruebas que tenga.

En plena campaña electoral, cuando el uribismo tiene todas las de ganar, no se puede dejar espacio para un espectáculo como el de Yidis Medina, en el que el periodista Coronel revele videos inéditos que posee y que tiene reservados para tratar de alterar el clima electoral de Colombia.

Así las cosas, bueno sería que el bandido Tasmania hable, pero con pruebas y así despeja cualquier duda y, de paso, cercena cualquier posibilidad de chantaje periodístico a menos de 3 semanas de las elecciones.

Mientras tanto, es fundamental que el gobierno le ordene a la Fuerza Pública proteger la vida de ese sujeto, pues los enemigos del expresidente Uribe, acostumbrados a pescar en río revuelto y en tejer toda suerte de complots en su contra, pueden ser los primeros interesados en asesinar a Tasmania, para utilizar ese crimen como móvil para acriminar al expresidente.

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 15 de 2018