El exfiscal Montealegre, que se valió de su paso por la Fiscalía para hacer montajes y desatar persecuciones contra sus malquerientes políticos, mientras engavetaba los procesos que salpicaban a antiguos clientes suyos -como el caso de ‘Saludcoop’ y del cuestionado señor Palacino-, anda promoviendo una denuncia canalla y temeraria contra el presidente Uribe, señalándolo de tener vínculos con el paramilitarismo y de ser responsable -por omisión- de la masacre del Aro.

En múltiples declaraciones a la justicia, el máximo jefe de las AUC, Salvatore Mancuso ha dicho que él no posee pruebas de que el entonces gobernador de Antioquia Álvaro Uribe tuviera conocimiento de ese acto de barbarie que enlutó al país. 

Todos los señalamientos contra Uribe se sustentan en el decir de falsos testigos. Así como Iván Cepeda, alias ‘Don Iván’ ha comprado los testimonios de Juan Guillermo Monsalve, Carlos Enrique Vélez y Pablo Hernán Sierra entre otros, el exfiscal Montealegre y su secuaz Jorge Fernando Perdomo han echado mano de un bandido que hizo parte de las AUC, para sustentar sus falacias contra el presidente Uribe. 

Se trata de Néstor Abad Giraldo Arias, alias ‘El Indio’, un desmovilizado del denominado ‘Bloque Metro’ de las AUC que rindió una versión libre en el marco de la ley de Justicia y Paz en la que narró algo que ni el más encolerizado enemigo puede creer: que en el año 2003 Uribe, siendo presidente de la República, sostuvo una reunión con Carlos Castaño y con otros jefes del paramilitarismo. 

El video de la declaración de alias ‘El Indio’ es realmente nauseabundo. El lenguaje corporal del delincuente lo dice todo. Tal es el nivel de las falacias que está narrando que su abogado se agarra la cara con sus dos manos, baja la mirada, se mueve de un lado a otro en su silla. En resumen, se nota evidentemente incómodo con la situación. 

https://www.youtube.com/watch?time_continue=229&v=APWVPrWNRbU&feature=emb_logo Enseña el profesor Steve Allen, uno de los más respetados expertos en lenguaje corporal del planeta que “lo que sea que sienta una persona, primero se expresará en su cuerpo. Incluso antes de que nos demos cuenta de nuestras emociones, primero ocurrirán una gran cantidad de reacciones químicas que se manifestarán en nuestro cuerpo”.

Pero bien vale analizar los puntos más importantes de la declaración de alias ‘El Indio’ para evidenciar sus falacias.

Evidentemente, el falso testigo al comienzo de su relato trató de recordar el libreto que previamente había aprendido de memoria. La historia es totalmente inverosímil, pues parte de que, a comienzos de 2003, Uribe se habría reunido clandestinamente con Carlos Castaño y Carlos Mauricio García Fernández, alias ‘Doblecero’. Para agravar aún más la mentira, ‘El Indio’ dijo que él y otras personas habrían recogido al presidente Uribe en un corregimiento ubicado al norte de Medellín llamado El Hatillo. Que a eso de las 5 de la mañana tuvo lugar el encuentro y que desde allí se dirigieron hacia Barbosa y luego hasta Amalfi, en el norte de Antioquia. 

La coartada de ‘El Indio’ parece perfecta, pues los dos jefes paramilitares con los que supuestamente Uribe se entrevistó -Castaño y García Fernández- están muertos. Solo ellos podrían confirmar su versión, la cual se cae por su propio peso. ¿Cuál presidente de la República en ejercicio puede escaparse de su monumental esquema de seguridad para irse durante todo un día por carretera para atender una reunión clandestina con dos jefes del paramilitarismo?

Según el falso testigo, en la carretera había presencia permanente del ejército. ¿Acaso la operación clandestina fue coordinada previamente con las Fuerzas Militares? La inverosimilitud del testimonio de ‘El Indio’ salta a los ojos de cualquiera, menos a los de Eduardo Montealegre y su lugarteniente, Jorge Fernando Perdomo Torres.

En vez de ordenar una investigación por falso testimonio y fraude procesal en contra de ‘El Indio’, resolvieron convertirlo en su “testigo estrella” sobre el que están edificando un nuevo montaje en contra del presidente Uribe. 

Según ‘El Indio’, “yo vi cuando Uribe se encontró con Carlos Castaño y con ‘Doblecero’, se dieron la mano, se abrazaron y entraron a la reunión”.

Según ese sujeto, el encuentro tuvo lugar a comienzos de 2003. Para esa época, la ruptura de ‘Doblecero’ con las AUC era evidente. 

En diciembre de 2002, todas las estructuras pertenecientes a las Autodefensas Unidas de Colombia habían decretado un cese unilateral y permanente de hostilidades. Dicha declaración gozó del respaldo de todos los frentes y bloques, con dos excepciones: el ‘Bloque Metro’ y las autodefensas del Casanare que comandaba la familia Buitrago. 

La disidencia declarada por ‘Rodrigo Doblecero’ desembocó en un evidente distanciamiento de Carlos Castaño. Ellos, que durante años habían sido compañeros de lucha terminaron en orillas diferentes. Abundan las expresiones públicas de Castaño reclamando por la actitud del ‘Bloque Metro’, estructura cuyo comandante –‘Doblecero’- fijó una posición radical en contra del ala narcotraficante de las AUC. 

Aquella situación quita aún más credibilidad al testimonio de ‘El Indio’, pues no tiene mucho sentido que dos jefes paramilitares que están en un abierto enfrentamiento político y militar, se junten para reunirse clandestinamente con Uribe, siendo este último presidente en ejercicio. 

De hecho, desde finales de 2002, ‘Doblecero’ pasaba por una situación muy difícil, como consecuencia de la guerra desatada en su contra por parte las estructuras delincuenciales al mando de Diego Fernando Murillo Bejarano, alias ‘Don Berna’. 

Su grupo armado –‘Bloque Metro’- fue pulverizado y el grueso de sus integrantes terminaron absorbidos por las bandas de ‘Don Berna’: el ‘Cacique Nutibara’ y ‘Héroes de Tolová’. 

Es evidente que alias ‘El Indio’, cuyo testimonio se desmiente más rápido por cuenta de sus movimientos corporales y por los de su abogado, que por las barrabasadas que repitió, es un farsante a carta cabal. 

Pero en vez de ser incluido entre el grupo de testigos no creíbles, Montealegre y Perdomo lo reclutaron con el fin de convertirlo en la piedra angular de su persecución criminal contra el presidente Uribe Vélez. 

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 31 de 2020