El candidato petrista a la alcaldía de Medellín, Daniel Quintero Calle, reconocido por sus volteretas políticas y radicalismo de extrema izquierda, que ha tratado de mimetizar habilidosamente ahora cuando funge como aspirante al primer cargo de la capital antioqueña, resolvió, temerariamente, pasar al ataque directo y canalla contra el Centro Democrático.

Quintero, que está rezagado en las encuestas de intención de voto frente al candidato uribista, Alfredo Ramos Maya, escribió en su cuenta de Twitter que “El Centro Democrático está destruyendo al país”.

No deja de ser indignante que esa sindicación salga de un sujeto que apoyó la impunidad que Santos -de quien fungió como viceministro- le dio a las Farc y que goza de la simpatía del exterrorista de la banda criminal M-19, Gustavo Petro, sujeto cuestionado por recibir bolsas cargadas de dinero en efectivo ,cuyo origen es evidentemente ilegal. 

A una semana de las elecciones, en las que todo apunta a que Quintero Calle va a ser derrotado por el doctor Alfredo Ramos, el cuestionado candidato izquierdista cree podrá revertir la tendencia del electorado atacando vilmente al Centro Democrático. 

El mensaje para el uribismo de Medellín es claro y directo: Quintero Calle es un violento promotor del odio y la exclusión. Él, con el mensaje agresivo que ha enviado en las últimas horas, ha dejado en claro que, en caso de ser el próximo alcalde de la ciudad capital de Antioquia, perseguirá a los uribistas y los tratará con desprecio. 

Medellín, bajo ninguna circunstancia, puede caer en las garras de un promotor de la lucha de clases. Bogotá, bajo la administración de Petro, sufrió una alcaldía polarizadora que detuvo el progreso de la ciudad. 

En las manos de los electores de Medellín, está evitar que su pujante ciudad entre al maligno terreno del odio que tanto le atrae a los extremistas como Daniel Quintero Calle. 

@IrreverentesCol

Publicado: octubre 18 de 2019