Miserablemente el sicario moral de Santos, Camilo Enciso pretende enlodar la memoria del uribista Andrés Uriel Gallego, señalándolo de corrupto.

Andrés Uriel Gallego, un hombre superior

Produce indignación que desde el gobierno Santos se esté pretendiendo enlodar el buen nombre de quien fuera ministro de transporte durante el gobierno del presidente Álvaro Uribe, el fallecidoAndrés Uriel Gallego, un hombre honesto como pocos y de unas calidades humanas insuperables.

Durante los 8 años de gobierno Uribe, Gallego se empleó fondo para modernizar la red de carreteras de Colombia. En 2002, cuando asumió la cartera de transporte, en nuestro país había menos de 100 kilómetros de dobles calzadas.

Gallego revolucionó la red vial nacional. Bajo su dirección se inició la construcción y recuperación de más de 7 mil kilómetros de vías.

Igualmente se inició la construcción del túnel de la línea  que durante más de 80 años estuvo en el tintero sin que ningún gobierno tuviera el coraje de asumir esa titánica obra de ingeniería.

Infamias contra Andrés Uriel

Ahora que se ha conocido que los directivos de la empresa brasilera Odebrecht tenían una operación de corrupción y que pagaron multimillonarios sobornos entre los años 2009 y 2014, desde la Casa de Nariño se ha dado la orden infame de insinuar que el doctor Gallego era partícipe de esa red de corrupción.

El encargado de verter ese rumor por todas las salas de redacción de los medios de comunicación “enmermelados” es el secretario de transparencia, el cuestionado Camilo Enciso que en vez de ejercer como funcionario, hace las veces de sicario moral al servicio de Santos.

No es la primera vez que Enciso, uno de los funcionarios más corruptos del gobierno actual, se vale de su cargo para sembrar rumores con el fin de desviar la atención de los investigadores judiciales.

Si hubo corrupción como en efecto parece ser cierto, que las autoridades pongan los ojos sobre Germán Cardona, Miguel Peñaloza, la agresiva Cecilia Álvarez Correa y Natalia Abello. Fueron ellos los que estuvieron al frente de ese ministerio durante el tiempo que de acuerdo con el departamento de Justicia de los Estados Unidos se produjeron los sobornos en cuestión.

Enciso, un cobarde perro de caza

Los señalamientos de Enciso contra Andrés Uriel Gallego denotan la catadura de quien los profiere. Como sabe que el exministro uribista no puede defenderse, intenta desprestigiar su legado.

Para desgracia de Enciso, Andrés Uriel Gallego ha marcado el libro de la historia de Colombia con letras diamantinas y las miserables insinuaciones del correveidile de Santos no tendrán la capacidad de mancillar su memoria.

@IrreverentesCol