Empieza la venganza judicial de las Farc contra quienes los golpearon militarmente. La primera víctima es el general Mario Montoya.

Dictadura

Que dos exmandatarios colombianos digan sin tapujos que Colombia está sumida en una dictadura liderada por Santos y Timochenko es un hecho que debe ser oído con toda atención por la comunidad internacional.

Las quejas argumentadas que han hecho los expresidentes Pastrana y Uribe sobre la manera como en Colombia se ha desconocido un veredicto popular no pueden ser echadas en saco roto, ni caricaturizadas como irresponsablemente lo han hecho sectores de la denominada “opinión”.

Así empezaron otros tiranos

Basta con revisar ejemplos de otros tiranos y se encontrarán similitudes espeluznantes con lo que está sucediendo en Colombia.

Hugo Chávez, para darle un revestimiento de legalidad a sus arbitrariedades hizo una constitución a la medadida de sus ambiciones. En Colombia, se ha hecho un acuerdo de paz –que hará parte del bloque de constitucionalidad- que satisface todas las exigencias del terrorismo.

Chávez, montó una rama jurisdiccional totalmente politizada. Los magistrados que no hizo nombrar, fueron comprados con dineros de PDVSA, la empresa estatal petrolera de Venezuela.

En Colombia, la plata de Ecopetrol también está siendo utilizada para sobornar a los magistrados o a sus cónyuges, como en efecto sucedió con el esposo de la consejera de Estado Lucy Jeanette Buitrago, quien tiene millonarios contratos con esa empresa. (Sobre esta historia, puede leer “La magistrada mandadera”.

Arranca la cacería

Lo que desde siempre se ha advertido, desgraciadamente empieza a volverse realidad: el proceso de paz se diseñó para limpiar los crímenes de los sanguinarios de las Farc y paralelamente meter a la cárcel a los militares más emblemáticos de la historia reciente de Colombia.

El objetivo que han puesto en la mira es el excomandante del Ejército, general Mario Montoya, héroe de la Patria que combatió contundentemente a las Farc.

Uno de los golpes más fuertes que el general Montoya le propinó al terrorismo fue la planificación y ejecución de la Operación Jaque que permitió la liberación de 15 secuestrados que estaban en poder de las Farc.

Venganza judicial

Desde hace algunos años, sin pruebas ni indicios, al general Montoya lo han querido vincular con los denominados falsos positivos y llevarlo a una cárcel los próximos 30 o 40 años.

Ahora que se ha consumado la impunidad para la guerrilla y el gobierno le entregó a los terroristas la administración de justicia durante los próximos 20 años, arrecian los señalamientos temerarios contra el oficial a quien las Farc y todos sus aliados quieren ver confinado en la cárcel.

Así es como Santos y sus conmilitones guerrilleros conciben eso que llaman “paz estable y duradera”.

@IrreverentesCol