Cabecillas de las Farc empezarán a presentar querellas por calumnia e injuria contra aquellos que les recuerden su condición terrorista.

Magistrado de La Habana

La elección en el Senado de la República por parte de la unidad nacional de Antonio Lizarazo como próximo magistrado de la Corte Constitucional en reemplazo del cuestionado Gabriel Eduardo Mendoza Martelo, tiene todo el tinte de ser fruto del acuerdo de Santos con las Farc.

En efecto, Lizarazo hizo parte de la delegación que estuvo en La Habana cuadrando con los terroristas todo el procedimiento para la creación del partido político de las Farc.

Lizarazo es considerado , por guerrilla y gobierno, como un experto en temas electorales, pues hace algunos años fungió como miembro del Consejo Nacional Electoral.

Magistrado sesgado

Se da por descontado que a partir de febrero, cuando llegue a la Corte Constitucional, Lizarazo será un magistrado entregado al gobierno y a las Farc. Estará en el alto tribunal como mandadero encargado de ponerle su firma a todo lo que tenga que ver con el desarrollo normativo del acuerdo ilegítimo celebrado entre Santos y Timochenko.

¿Calumniados?

Un asesor legal de las Farc les ha propuesto a sus clientes que, en aras de “limpiar y defender su nombre”, emprendan acciones penales contra todos aquellos que les recuerden su condición criminal. Así las cosas, dentro de poco Timochenko y sus bandoleros irán a la fiscalía, pero no a responder por sus delitos, sino a presentar querellas por calumnia e injuria a diestra y siniestra.

Conociendo la podredumbre de la justicia en Colombia, no es de extrañar que mientras Timochenko queda impune por todos los delitos que ha cometido en su vida, aquel que le diga asesino termine condenado por calumnia agravada.

Una farsante

Imelda Daza, que será una de las voceras de las Farc en el Congreso de la República, es una farsante absoluta. Hace algunos meses literalmente se inventó un atentado en su contra mientras atendía un mitin comunista en la ciudad de Cartagena.

Una persona hizo un disparo a bastantes metros de donde se encontraba la activista de las Farc y ella, ni corta ni perezosa siguiendo el ejemplo de su “camarada” Aida Avella, alegó que se trataba de un atentado en su contra.

Inmediatamente acusó del mismo a “sectores reaccionarios de la extrema derecha”, pero resultó un asunto menor: un borracho armado fue quien quien abrió fuego.

El lunes en LOS IRREVERENTES, lea la historia desconocida de Imelda Daza, la vocera del terrorismo en la Cámara de Representantes.

La angustia de Zuluaga

El saliente director del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga está muy preocupado porque teme que las nuevas directivas que lleguen a la colectividad uribista resuelvan reorganizar a la planta de personal que él creó.

Desde el portero de la sede, todos los empleados del partido fueron nombradas por él, con criterio politiquero. Con plata del partido, creó una planta de personal con salarios millonarios que en nada se compadecen con la austeridad que pregona el presidente Uribe.

El caso más vergonzoso es el de la secretaria de Zuluaga, Amalia Salgado, quien recibe un salario que está muy por encima de sus condiciones profesionales.

@IrreverentesCol