Millones de colombianos depositaron sus esperanzas en Uribe. Él no puede ser inferior al mandato que se le ha dado.

Mantener la coalición del NO

Los desarrollos posteriores al robo del plebiscito del pasado 2 de octubre obligan a que los principales líderes de la oposición asuman con seriedad y sensatez el futuro inmediato. Y para ello, debe definirse durante los 3 primeros meses del año entrante un plan de acción política tendiente a garantizar la unidad de los diferentes sectores que promovieron el NO y, por supuesto, el mecanismo de elección de un candidato de coalición para las elecciones presidenciales de 2018.

En unas circunstancias normales, lo lógico sería que las alianzas se sellaran después de la primera vuelta. Pero Colombia se encuentra ante una situación excepcional que no permite correr riesgo alguno.

Ordóñez, un aliado fundamental

En buena parte de la base uribista el nombre de Alejandro Ordóñez es recibido con mucho entusiasmo. Es, por decirlo de alguna manera, la persona que representa el ideario conservador de muchos de los militantes del Centro Democrático.

Si bien es cierto que el exprocurador no es miembro del partido de Uribe, no menos lo es que para muchos uribistas él será una ficha fundamental en la difícil confrontación política que se vivirá en Colombia a partir de ahora, como consecuencia de las arbitrariedades y atropellos que ha cometido el presidente Santos.

Sensatez en el Centro Democrático

El CD no puede equivocarse ni tomar decisiones equivocadas. Quienes tienen legítimas aspiraciones deben ser conscientes de la realidad política nacional. En este momento, nadie es “dueño” de votos. La campaña que empieza hay que hacerla pensando en que se arranca desde cero. Trabajando con método y con discurso.

Por eso, la convención que convocará el Centro Democrático a comienzos del año entrante debe centrarse en dos asuntos fundamentales: la elaboración del programa con el que el partido empezará a recorrer al país y el mecanismo con el que con el que se escogerá al candidato.

Sería nefasto para la colectividad aclamar en convención cerrada, politiquera y excluyente al candidato, tal y como ha promovido equivocada e impolíticamente el saliente director del CD, Óscar Iván Zuluaga.

Esperanza de millones depositada en el CD

El expresidente Uribe es consciente de que millones de colombianos que creyeron en él durante la campaña plebiscitaria, han depositado nuevamente sus esperanzas en el Centro Democrático luego de que Santos hiciera el fraude.

Ese voto de confianza no es una camisa de fuerza sino un llamado a proceder con criterio amplio, realista e incluyente.

La responsabilidad no es menor. En manos del uribismo está el ganar las elecciones de 2018 para impedir que Colombia ruede por el despeñadero al que Santos y las Farc la están conduciendo.

Hacia la constituyente

La situación política es tan delicada que una medida extrema y arriesgada como la convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente cada vez comienza a ser vista de manera positiva por sectores que hasta no hace mucho tiempo desconfiaban de ella.

En aras de salvar la democracia colombiana, de recuperar la separación de poderes, de dignificar la política y de recomponer a la administración de justicia, empieza a configurarse un consenso en torno a la convocatoria de una constituyente que ponga orden en la casa.

@IrreverentesCol