Furioso reaccionó el presidente Santos cuando legítimamente una periodista le preguntó sobre la tesis de que él compró el Nobel.

Suiza acepta el nuevo acuerdo

Ayer en el Consejo Nacional de Suiza (equivalente al congreso colombiano) la cancillería de aquel país anunció que para ellos el “nuevo” acuerdo entre Santos y las Farc es perfectamente aceptable, razón por la que está dispuesto a aceptar una copia del mismo para efectos de que ésta repose en el  Archivo Federal.

En criterio del ministerio de relaciones exteriores de Suiza no es necesario que se conozca el fallo que está pendiente de la Corte Constitucional colombiana. Así las cosas, Álvaro Leyva y demás asesores de la guerrilla se salieron con la suya: el acuerdo con las Farc es considerado por Suiza como un “nuevo acuerdo” merecedor del reconocimiento internacional.

La furia de Santos

Se vio furioso al presidente Santos luego de que una valiente periodista de RCN le preguntara sobre una denuncia hecha por LOS IRREVERENTES en el sentido de que el Nobel de Paz no fue tan espontáneo ni merecido como él ha pretendido dar a entender.

En efecto, genera sospecha el hecho de que el gobierno Santos le haya entregado a la estatal petrolera de Noruega dos bloques de hidrocarburos en el Caribe colombiano unos meses antes de que se anunciara el Nobel de Paz (Sobre esta historia, puede leer “No hay almuerzo gratis”).

Santos no es un líder y mucho menos es un hombre con carisma. Todo lo contrario. Es un presidente lejano, repudiado por un pueblo ante ell que se ha granjeado una merecida y justa fama de mentiroso y traidor.

El “santismo” no existe. Lo que se creó fue una red corrupta de complicidades. La denominada unidad nacional es una coalición que se une entorno a la burocracia, los contratos, el dinero y no a las ideas o principios.

Con el presupuesto público, Santos edificó los respaldos políticos con que hoy cuenta.

Comba, mermelada y petróleo

Oportunamente, el presidente Uribe denunció que en el año 2010 los narcotraficantes conocidos como Los Comba, habrían entregado 12 millones de dólares para ayudar a la financiación de la campaña que condujo a Santos a la presidencia. Si aquello sucedió, se puede concluir que Santos llegó a poder comprando las elecciones con plata del narcotráfico.

La unidad nacional existe gracias a los ríos de dinero que se han repartido entre los congresistas que la integran. Aquello significa que Santos puede gobernar, porque compró con recursos del erario los respaldos en el legislativo.

Nadie puede llamarse a engaños: Santos no es un hombre que haya dedicado su vida a la consecución de la paz. Lo suyo han sido las trampas, las conspiraciones, las traiciones y las mentiras. Entonces, si hoy ostenta la condición de Nobel de Paz es porque prepagó el premio con petróleo colombiano. (Si quiere ver más sobre esta historia, puede leer “La farsa”)

Conclusión: Santos es un pobre desventurado que tiene mucho, pero nada de lo que posee ha sido fruto de su talento sino del dinero que ha desembolsado.

Apoyos uribistas de Antioquia a Duque

La denominada tendencia uribista de Antioquia, una corriente dentro del Centro Democrático a la que pertenecen, entre otros, el senador José Obdulio Gaviria y el exdiplomático Alberto Rendón, citó ayer a un desayuno de trabajo que se convirtió en una especie de convención de proclamación de la precandidatura presidencial de Iván Duque.

En el evento, Duque avió un diálogo que no debía durar más de 20 minutos, pero la tertulia política tomó vuelo conceptual y temático, prolongándose por más de 2 horas.

Ese apoyo, proviniendo del sector más puro del uribismo antioqueño es un activo de gran valor político para Duque quien cada vez es visto con mejores ojos en distintos sectores que tradicionalmente han acompañado al presidente Uribe.

@IrreverentesCol