Mientras el Centro Democrático se concentra en asuntos fundamentales, Óscar Iván Zuluaga está maniobrando para quedarse con la candidatura presidencial.

Pocos avances

LOS IRREVERENTES han podido confirmar que a pesar de que ha habido un buen ambiente de trabajo y cordialidad por parte de los representantes del gobierno en las recientes reuniones que han tenido lugar en la sede del ministerio del Interior, en términos reales no ha habido avances sustanciales frente a los temas gruesos que defienden los principales voceros del NO.

Se ha sabido que el gobierno cada vez es más consciente de que no podrá hacerle un par de cambios cosméticos al acuerdo y que la reestructuración del mismo debe ser de fondo.

Sin afanes

Algo que ha quedado claro en estas reuniones es que tiene que trabajarse con método, pero sin los afanes ni presiones que intentó imprimirle la canciller María Ángela Holguín quien, al comienzo de las conversaciones llegó con tono grosero a exigirles a los voceros del NO que “le apuraran” con la entrega de sus propuestas.

Representantes de Santos y dirigentes opositores son conscientes de que el asunto no puede ser eterno, pero tampoco puede despacharse en cuestión de minutos.

Roy Leonardo en su sitio

Roy Leonardo Barreras es una de las personas que con sus salidas en falso y sus aportes poco rigurosos, cargados de subjetividad y lambonería hacia el gobierno entorpecía el avance en las charlas con los líderes del NO.

Humberto de La Calle, que como se dice popularmente “no le come cuento” a Roy, lo ha puesto en su sitio ordenándole que deje sus payasadas y sus comentarios desafortunados para otro momento. Desde el sábado, Barreras ha estado presente, pero en silencio y opacado. En pocas palabras, de La Calle le puso el bozal al desagradable senador santista.

¿CD hacia la convención?

Ha trascendido que mientras el Centro Democrático se ha concentrado en los temas gruesos de la nación, sobre todo en el trabajo que se ha desprendido luego de que el NO ganara la votación del plebiscito, silenciosamente el doctor Óscar Iván Zuluaga se ha concentrado en coordinar a líderes uribistas de nivel municipal para efectos de sumar los respaldos que necesita para que ellos, en una convención, vuelvan a elegirlo como candidato presidencial uribista.

El problema que tendrá Zuluaga es que por un lado vastos sectores del uribismo no quieren que él, salpicado en una vergonzosa investigación por cuenta de haber vinculado al denominado hacker Sepúlveda a su campaña de 2014, vuelva a ser el candidato en 2018 y por el otro sus rivales, Iván Duque y Carlos Holmes Trujillo han dicho que el candidato del Centro Democrático debe ser designado a través de un mecanismo democrático.

Zuluaga no la tiene fácil

De manera equivocada, Zuluaga cree que puede repetir la experiencia de 2013 cuando, a la brava y haciendo trampa ganó una convención que estuvo recubierta por el manto de la ilegitimidad.

LOS IRREVERENTES han podido confirmar que Carlos Holmes Trujillo ni Iván Duque se van a prestar para que el doctor Zuluaga vuelva a salirse con la suya. En pocas palabras, si él quiere volver a ser el candidato presidencial del uribismo, debe ganarse esa dignidad en franca lid y de manera democrática, no a través de una convención amañada y politiquera.

Las propuestas de Duque y Trujillo

Iván Duque ha dicho que el candidato uribista debe ser elegido en una consulta popular y democrática que se cumpla el mismo día de las elecciones de congreso en marzo de 2018, mientras que Carlos Holmes Trujillo considera que la elección debe realizarse a través de una serie de elecciones primarias que tengan lugar en distintas regiones del país.

A pesar de la diferencia en la forma y mecanismo, lo cierto es que 2 de los 3 precandidatos presidenciales del Centro Democrático quieren que el procedimiento sea transparente, abierto y democrático, mientras que Zuluaga, de forma sospechosa, presiona y manipula para que éste sea cerrado, desequilibrado y antidemocrático.

El crímen de las Farc

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@IrreverentesCol