30 minutos antes de que empezara la audiencia en el Senado se cocinó la elección de Carrillo como nuevo Procurador.

Todo atado y bien atado

30 minutos antes de que empezara la audiencia en el Senado de la República con los 3 candidatos a la Procuraduría General de la Nación, terminó de cocinarse la elección de Fernando Carrillo desde la Casa de Nariño.

El Secretario General de la Presidencia, Luis Guillermo Vélez, quien tiene un proceso pendiente en la Procuraduría General de la Nación por su participación en el desfalco de Interbolsa (Puede leer :”Vélez buscando procurador amigo”) jugó un papel de primera línea en la confección del acuerdo burocrático que desembocó en un entendimiento que se materializará mañana en la elección de Fernando Carrillo como próximo Procurador General de la Nación.

Por el aspirante ternado por el Consejo de Estado votarán los liberales, La U, Cambio Radical y cerca de 10 senadores liberales. Así mismo, lo respaldarían los senadores del antiguo y cuestionado PIN y la bancada verde.

Así las cosas, Carrillo podrá obtener más de 70 votos en el momento en que se produzca la elección.

La jugada de Santos

Desde el primer momento, Fernando Carrillo era el candidato predilecto de Juan Manuel Santos quien lo ha tenido muy cerca en estos años de gobierno. Primero lo designó como director de la agencia de defensa jurídica de la nación. De ahí lo pasó al ministerio de Justicia y luego lo nombró como embajador suyo en España.

Valga recordar que siendo embajador, Carrillo le dio rienda suelta a su lambonería mandando a escribir un libro al que ordenó intitular “La estirpe Santos”, una vulgar apología cargada de hipérboles y mentiras sobre la familia del presidente Santos.

Dicen quienes conocen a los Santos que la mejor forma de aprender sobre su talante y proceder, el camino indicado es el de leer “El Tío”, estupenda obra escrita en los años 70 del siglo pasado por “Félix Marín”.

Santos tiene más de un motivo de gratitud hacia Carrillo y necesitaba tenerlo en la Procuraduría, pues será un funcionario de bolsillo, dócil y leal.

Por eso, promovió que el Consejo de Estado lo ternara y él, por su parte, ternaría a María Mercedes López para dejar “contentos” a los conservadores.

¿Los conservadores se cruzarán de brazos?

Para buena parte del partido conservador, mantener a uno –en este caso a una- de los suyos era cuestión de honor político. En la torta burocrática, a los conservadores les ha correspondido la tajada más delgada. Mientras Cambio Radical tiene a la Fiscalía, La U a la Defensoría del Pueblo, los liberales tienen a la Contraloría y a partir de enero a la Procuraduría.

Aquello, hace pensar que la permanencia de los conservadores en la coalición no esté garantizada. Se da por descontado que la primera reacción azul se sentirá en el proceso de discusión y aprobación de la reforma tributaria donde se verá a una bancada conservadora distante y apática.

Perdomo el mañoso

Genio y figura hasta la sepultura. El derrotado Jorge Fernando Perdomo, cuestionado por haber falsificado su hoja de vida en lo que tiene que ver con su experiencia profesional trató hasta el último momento de entorpecer la elección del próximo Procurador General de la Nación.

Al verse derrotado, puso a un amigo suyo, el abogado Juan Carlos Trujillo Cabrera a presentar una carta en la que elevaba una exótica solicitud: que la bancada conservadora fuera declarada impedida para participar en la elección del Procurador dado que de manera pública y abierta ese partido había expresado su intención de votar por la exmagistrada María Mercedes López.

Ese es el estilo de Perdomo. Cuando las cosas no salen de acuerdo con sus planes macabros, patea la mesa, entorpece los procesos y busca la forma de salirse con la suya a través de maniobras tramposas o ilegales si es del caso.

@IrreverentesCol