En honor a las víctimas de El Nogal

Para algunos sonará desproporcionado, pero en efecto así sucederá: mientras el responsable de las bombas que detonaron en días pasados en Nueva York y New Jersey se expone a ser castigado con cadena perpetua, las personas que participaron en la bomba contra el club El Nogal, el 7 de febrero de 2003 en la que murieron 36 personas, se arriesgan a ser “sancionados” con curules en el Congreso de la República u otras corporaciones públicas

En dicha acción terrorista participó un miembro de la columna Teófilo Forero llamado Víctor Ramón Vargas, oriundo del departamento del Huila. Su papel fue determinante en la planeación del atentado llevado a cabo en Bogotá.

Por cuenta de las investigaciones que se realizaron con posterioridad a los hechos, la Fiscalía General de la Nación ordenó la captura del padre del terrorista Vargas, llamado Víctor Julio Vargas, señalado de fungir como cómplice de la Teófilo Forero en distintas acciones criminales.

Lo curioso es que la investigación nunca prosperó y tuvo que ser dejado en libertad por cuenta de la inoperancia de la justicia colombiana, mientras su hijo Víctor Ramón seguía delinquiendo con total impunidad en diferentes zonas donde tenía presencia la columna guerrillera a la que pertenecía.

Para el Quindío

Al ver que la justicia empezó a acecharlo, las Farc resolvieron enviar a Víctor Ramón Vargas a otra zona de Colombia para que buscara refugio y mitigara el riesgo de ser capturado. Para la guerrilla es fundamental lograr mantener en la más absoluta clandestinidad a todas las personas que participaron en la acción contra El Nogal, pues temen que alguno de ellos cuente realmente cuáles fueron los motivos por los que detonaron a aquel centro de reunión social.

De acuerdo con una fuente calificada con la que hablaron LOS IRREVERENTES, Forero se encuentra escondido desde hace varios años en una lujosa finca que las Farc tienen a nombre de un testaferro en el departamento del Quindío.

Elegibilidad

Al parecer, las Farc no tuvieron que esperar a que entrara en vigor el acuerdo de La Habana para lograr que sus cuadros y fichas pudieran acceder a cargos de elección popular. Para la muestra, está el ejemplo de Víctor Julio Vargas, padre del terrorista en cuestión, quien en las pasadas elecciones fue elegido concejal del municipio de Campoalegre, en el Huila, por el partido Liberal.

Vargas, como se mencionó más arriba, ha sido señalado en múltiples ocasiones de ser cómplice de las Farc. De hecho, se le señala de ser la persona que, en nombre de la columna Teófilo Forero, lleva razones a los comerciantes de la región para que se desplacen a las veredas El Guayabo o El Tabor para pagar la respectiva “vacuna” o cuota extorsiva que aún sigue exigiendo esa estructura guerrillera.

Así mismo, se ha establecido que siendo concejal de su municipio, Vargas viaja con frecuencia al Quindío a visitar a su hijo quien espera ansioso la aprobación de la ley de amnistía para efectos de acogerse a ella y poder empezar a hacer política en carne propia y no seguir haciéndolo a través de su padre quien, valga decirlo, hace pocos días recibió con toda suerte de homenajes a Piedad Córdoba con ocasión de un viaje suyo a Campoalegre.

El crimen de las Farc

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@IrreverentesCol