Uribe por el NO

LOS IRREVERENTES han podido establecer que el presidente Uribe estaría decidido por proponerle a su partido que se adopte la decisión de hacer campaña por el NO en el plebiscito, a pesar de que en el Centro Democrático aún persisten algunas voces que siguen creyendo que el camino indicado es el de la abstención activa, tesis que ha venido defendiendo el precandidato Carlos Holmes Trujillo.

La decisión de Uribe se sustenta, fundamentalmente, en el sentir de la base de la militancia uribista que, a lo largo y ancho del país, ha manifestado que saldrá a votar negativamente el plebiscito santista. Son pocos los que le ven utilidad a la abstención, pues con el umbral del 13%, se da por descontado que el gobierno alcanzará la cifra de 4.7 millones de votos.

 

Cara  cara entre un titán y un desprestigiado

Aunque el plebiscito versa sobre la ratificación de unos acuerdos entre el gobierno y las Farc, en la práctica se convertirá en una emulación entre Uribe y Santos, es decir un cara a cara de un titán de la política –Uribe- y un presiente impopular y desprestigiado –Santos-. La diferencia está en que mientras Uribe tendrá su carisma, su militancia fiel y pocos recursos económicos, Santos contará con la chquera oficial y toda la maquinaria politiquera de Colombia de su lado. No obstante, cuando el pueblo está desesperado y decepcionado, no hay presupuesto público que valga, así que el presidente Santos no la tendrá fácil en el enfrentamiento que tendrá que sostener con Uribe.

 

Se oscurece el panorama

Las primeras encuestas de intención de voto, luego de que Trump y Hillary Clinton hubieran sido designados como candidatos de sus respectivos partidos, indican que el magnate neoyorquino va por delante. Cada vez su candidatura, que hace un año era vista con desprecio por todos los analistas norteamericanos, toma fuerza y suma respaldos insospechados. Ayer, el periódico liberal Los Angeles Times publicó un sondeo en el que Trump tiene el 47% de intención de voto y Hillary el 40%.

Una victoria de Trump sería un duro golpe para el gobierno Santos que se apresta a firmar un pacto con un grupo que para los Estados Unidos es terrorista y narcotraficante.

 

Trump y el terrorismo

En su discurso de aclamación en la reciente convención republicana, Trump fue enfático en que enfrentará con toda la determinación al terrorismo, esté donde esté. Su promesa es la de proteger a su pueblo de toda amenaza. Así las cosas, más vale que las Farc se vayan olvidando de que serán retiradas de la lista de terroristas del Departamento de Estado, en caso de que el candidato republicano gane las elecciones que tendrán lugar el próximo mes de noviembre.

Así mismo, será imposible que él, haciendo uso del poder que le otorga la Constitución, tenga clemencia y le conceda perdón presidencial al condenado “Simón Trinidad”, quien purga una condena de 60 años de prisión, luego de que un juez lo encontrara responsable del secuestro y homicidio de ciudadanos norteamericanos.

 

La extradición

En un eventual gobierno de Trump, la fiscalía, que depende del Ejecutivo, insistirá en las solicitudes de extradición que pesan sobre los cabecillas de las Farc que tienen cuentas pendientes con la justicia norteamericana por narcotráfico, terrorismo, secuestro y homicidio. Así las cosas, mientras en Colombia el gobierno exaltará a los cabecillas de esa organización terrorista, desde Washington se desatará una fuerte presión sobre nuestro país para que entregue a los criminales con el fin de que cumplan la deuda que tienen con la justicia de los Estados Unidos.

 

@IrreverentesCol