Julio Cesar Ortiz, el controvertido abogado de Petro, también intenta sacar de líos al corrupto exalcalde de Cartagena, Manolo Duque.

El abogado de los malos

Gustavo Petro ha sido, de lejos, el peor alcalde que ha tenido Bogotá. Durante su paso por el palacio Liévano, dejó a la capital de Colombia perfectamente descuadernada y con la sociedad polarizada.

Gracias a las argucias del cuestionado abogado Julio César Ortiz, Petro se burló de las decisiones disciplinarias adoptadas por la procuraduría general de la nación, entidad que lo suspendió e inhabilitó por las fallas en el contrato de las basuras.

Petro, acostumbrado a burlarse de las leyes y pisotear a las instituciones, tuvo en Ortiz al abogado perfecto, que delineó la estrategia que le permitió quedarse en el poder hasta el final de su mandato.

Abogado y contratista

Lo indignante es que Ortiz, además de ser el abogado de Petro, paralelamente era contratista de distintas entidades de la administración distrital, particularmente del acueducto donde recibió millones de pesos por concepto de asesoría en asuntos jurídicos.

Repitiendo la fórmula

Una de las ciudades peor administradas de Colombia es Cartagena, donde los últimos alcaldes han sido un verdadero fiasco. Manolo Duque, elegido hace 2 años, ha roto las barreras en términos de incompetencia e incapacidad real para gobernar.

Duque, para lo que sí ha sido bueno es para la corrupción, razón por la que fue capturado por las autoridades hace un par de meses.

Paralelamente al proceso penal que se adelanta en su contra, la procuraduría impulsa una investigación disciplinaria que busca determinar cuál fue su responsabilidad en el desplome de un edificio, causando la muerte de 21 personas.

Ortiz en el escenario

Manolo Duque renunció a su cargo, pero nombró a Julio César Ortiz para que lo defendiera en la investigación que tiene pendiente en la procuraduría general de la nación. En criterio del hoy detenido exalcalde de Cartagena, si Ortiz fue capaz de sacar adelante a un sujeto como Petro, cualquier caso que atienda en el futuro será como un juego de niños.

Sacar a Petro de líos

El compromiso de Ortiz con Petro es absoluto. El exguerrillero no podrá inscribir su nombre en la lista de candidatos presidenciales por cuenta de la multa por más de $3 mil millones de pesos que le impuso la contraloría.

Hasta que Petro no esté a paz y salvo con el tesoro público, no podrá aspirar a ningún cargo de elección popular.

Como es natural en él, el exalcalde está buscando la manera de hacerle el quite a la sanción y, ¡oh sorpresa! El abogado que lo asesora es el señor Julio César Ortiz. No son pocos los que aseguran que Ortiz no descarta reutilizar la manida estrategia de promover una “tutelatón” para efectos de hacer colapsar a la administración de justicia.

A falta de argumentos inteligentes, buenas son las mañas y las trapisondas, aguas en las que Petro y su asesor legal, Julio César Ortiz son expertos nadadores.

Para los bogotanos, lo importante es que Petro pague lo que debe y que en vez de contratar abogados cuyos honorarios son exorbitantes, se ponga al día con la ciudad, antes de pensar en una nueva candidatura presidencial.

@IrreverentesCol

Publicado: noviembre 28 de 2017