La corrupción en la corte empezó antes de Ricaurte y Bustos. El “padre” de ese fenómeno fue Carlos Isaac Nader.

La treta de Bustos

Agobiado por la fuerza de las evidencias y por la delación de su antiguo compinche, el corrupto Luis Gustavo Moreno, Leonidas Bustos ha puesto en marcha una estrategia de defensa absolutamente deleznable, la cual partió por recusar a los representantes que lo investigan en la comisión de acusaciones.

Bustos, que fue un abusivo perseguidor del uribismo, ahora dice que el Centro Democrático le cercena su derecho a la defensa, razón por la que ha pedido que el representante Edward Rodríguez, miembro de esa colectividad, sea separado de la investigación que se le adelanta.

Publirreportajes

Además de las recusaciones carentes de cualquier sustento, Bustos ha empezado a conceder entrevistas en distintos medios de comunicación, a través de las que busca poner en tela de juicio los testimonios que en su contra ha brindado el exfiscal Moreno.

Una de esas entrevistas fue un publirreportaje que le hizo el diario El Espectador, en el que la entrevistadora no le quiso hacer una sola pregunta comprometedora. En tiempos de mentiras y postverdades que emanan de las redacciones de los “grandes medios “ capitalinos, esa entrevista a Bustos merece un lugar destacado, no por su profesionalismo, sino por la cantidad de artimañas con las que se busca favorecer al cuestionado exmagistrado.

El fondo del “Cartel de la Toga

Se equivocan los que crean que Leonidas Bustos y Francisco Javier Ricaurte son los padres de la corrupción en la justicia colombiana. Ellos son, literalmente, los hijos dilectos de este fenómeno que está enquistado en los más profundo del palacio de Justicia desde hace muchos años.

Antes de Ricaurte, por la sala laboral de la corte Suprema de Justicia pasó un hombre de muy ingrata recordación: Carlos Isaac Nader.

Nader fue la persona que abrió las puertas de la corte suprema de justicia para que a ella ingresara el narcotraficante italiano, Giorgio Sale.

Desde la sala laboral, consolidó una importante cuota de poder en la justicia, la cual le valió para ser elegido como presidente de ese tribunal.

El “hijo” de Nader

Con su llegada a la corte suprema, en junio de 1999, Nader designó a un cartagenero como su magistrado auxiliar. Se trataba del abogado laboralista, Francisco Javier Ricaurte, con quien construyó un verdadero emporios de corrupción judicial.

Cuando terminó su periodo como magistrado, Carlos Isaac Nader se dedicó a asesorar corruptos. Sus principales clientes fueron los hermanos Nule, cerebros y articuladores del saqueo de las arcas capitalinas.

Los tentáculos de Nader eran tan poderosos que en su momento la embajada de los Estados Unidos en Colombia, tuvo la convicción de que él, mientras fue magistrado, tuvo el poder suficiente para evitar que la sala penal avanzara en muchos casos de la denominada parapolítica, particularmente los que involucraban a dirigentes de su natal departamento de Sucre.

Más expresidentes de la corte enredados

Hasta ahora, en el escándalo de la corrupción judicial, sólo han sido mencionados tres expresidentes de la corte suprema: Camilo Tarquino, Francisco Javier Ricaurte y Leonidas Bustos.

A la investigación, indefectiblemente, debe sumársele los nombres de otros sujetos que presidieron aquella corporación, como Carlos Isaac Nader, Yesid Ramírez Bastidas y Cesar Julio Valencia Copete.

@IrreverentesCol

Publicado: noviembre 15 de 2017