Cada vez es más estrecho el cerco contra el periodista corrupto Miller Rubio, quien hace parte de una Bacrim informativa.

Se estrecha el cerco

Es cada vez más evidente la verdadera empresa criminal que tenían montada algunos periodistas encargados de cubrir la fuente judicial y los asuntos de la policía. Ha trascendido que el investigado Miller Rubio, jugaba un doble papel: como periodista y aliado de un complot liderado por el general Gilberto Ramírez, cuyo objetivo era el de desacreditar al exdirector de la policía, general Palomino.

El nombre de Rubio no sólo aparece involucrado en este episodio. Recuérdese que también se le ha involucrado en el denominado del cartel de los reintegros de los miembros de la policía que eran sacados del servicio, lo cuales regresaban a sus puestos a través de trampas judiciales sustentadas en desinformaciones periodísticas.

 

Que hable Yamid

Es hora de que el veterano periodista y director de CM&, Yamid Amat, le confirme al país porqué despidió fulminantemente a Miller Rubio de su noticiero. LOS IRREVERENTES pudieron confirmar con un empleado de CM& que Amat prescindió de Rubio porque éste vendía, al mejor postor, notas periodísticas, poniendo en grave riesgo la credibilidad del informativo.

 

El general Martínez

En esta historia de Miller Rubio, hay un elemento que aún no se ha investigado: la participación de éste periodista en el complot desatado contra el general Luis Eduardo Martínez. Se ha sabido que Rubio y el periodista Juan Carlos Giraldo participaron del grupo de personas que redactaron los anónimos con base los cuales el oficial fue retirado del servicio.

Por ese motivo, el general Martínez denunció por calumnia e injuria a Miller Rubio.

 

La ministra activista

La ministra de Educación, Gina Parody se ha valido de su cargo para poner en marcha políticas que resultan preocupantes. Está claro que aquello jóvenes que son homosexuales no pueden ser discriminados ni perseguidos por su orientación sexual, pero aquel precepto no puede ser utilizado para poner a la educación pública colombiana en función de la minoría gay.

La ministra Parody tiene que entender que ella, como funcionaria, debe poner de lado sus intereses personales y aceptar que, mientras sea la encargada de la política educativa de Colombia, no puede fungir como activista de la causa homosexual.

 

@IrreverentesCol