Los empresarios que no alzaron su voz para evitar el robo del plebiscito, ahora en la mira de la JEP.

Los empresarios en el plebiscito

Cuando en la campaña plebiscitaria se advirtió que de aprobar el acuerdo entre Santos y Timochenko, todo el país quedaría en las garras vengadoras de las Farc, a través del perverso sistema judicial que se engendró a través de la denominada jurisdicción especial de paz, muchos alegaron que el uribismo estaba, literalmente, metiéndole miedo a la gente.

Miles de empresarios se arrodillaron ante Santos y Timochenko, aportando significativas sumas de dinero para la financiación del SÍ, a la vez que desatendían con desprecio los argumentos de quienes hacían la campaña por el NO.

Ahora tiemblan

El NO ganó y los empresarios, que han sido uno de los pilares fundamentales de nuestra democracia, no hicieron absolutamente nada por defender esa decisión libre, soberana y mayoritaria. Voltearon la mirada ante el monumental fraude cometido por el gobierno de Santos y con su silencio aplaudieron ese vulgar asalto, tal vez deslumbrados por el Nobel de Paz y asustados por la amenaza de la Dian y la Superintendencia de Industria y Comercio, las policías políticas al servicio de Santos contra el empresariado colombiano.

La amenaza les llegó a través del violador de menores y ahora “dirigente” político, el asesino Carlos Antonio Lozada, quien a través de su cuenta de Twitter notificó al empresariado al decir que “Si la Farc, antes de hacer política debe pasar primero por la JEP, el Consejo Gremial debe cerrar sus negocios hasta que haga lo propio”.

Van por todos

Mucha razón tiene el candidato presidencial Germán Vargas Lleras, cuando advierte que en la JEP puede caer cualquier colombiano. Ese tribunal, motivado por el odio y la sed de venganza, va a servir para que las Farc, a través de unos magistrados y jueces afines a sus ideas criminales, pasen todas sus cuentas que están pendientes de cobro.

En ese paquete cabe cualquiera. El empresario honesto, acusado de financiar a los paramilitares. El comerciante que no cedió ante el chantaje y la extorsión, el industrial que reforzó su seguridad para evitar un secuestro.

Las Farc tienen la lista y van a ir, uno por uno, haciendo lo que tienen previsto.

Muy bien por Lara

Merece ser aplaudida la decisión adoptada por el presidente de la Cámara de Representantes, Rodrigo Lara, quien le hizo frente a la sinvergüencería de los terroristas de las Farc paseándose por los pasillos del Congreso de la República, como si se tratara de héroes nacionales.

Prohibirles la entrada a las instalaciones de la cámara de Representantes es un mensaje correcto, a pesar de que en la práctica resultará inaplicable pues el Senado y la Cámara comparten espacios en el capitolio nacional.

El presidente del Senado, por su parte y de manera incomprensible en un conservador, aflojó su posición y con unos argumentos poco sensatos, autorizó que esos delincuentes visiten las instalaciones donde habita la democracia de Colombia.

@IrreverentesCol

Publicado: octubre 26 de 2017