Las nuevas revelaciones hechas por el condenado Miguel Nule, sirven para entender la magnitud de la corrupción en nuestro país.

La reaparición de Nule

Miguel Nule, integrante del tristemente célebre grupo empresarial de la construcción que degeneró en banda criminal, concedió una extensa entrevista al programa radial que dirige Vicky Dávila en W Radio. Nule regresó a los titulares de los medios porque la Corte Suprema de Justicia resolvió aumentar su condena en más de seis años (de catorce a 20 años de prisión).

Lula y Odebrecht

Nule le hizo a la periodista Vicky Dávila una narración en retrospectiva que seguramente va a incidir en las investigaciones actuales. Para Nule, la máquina de corrupción no se entendería si no recordamos que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, era el principal de gestor y relacionista de la empresa Odebrecht, “una empresa con cien años de existencia y una de las más grandes constructoras de la tierra”. Lula da Silva fue el artífice del ascenso político de la izquierda en América Latina. A través del Foro de Sao Paulo coordinó casi todas las campañas electorales triunfantes de la izquierda, entre ellas las del Polo Democrático en la alcaldía de Bogotá.

Nule dijo que la empresa Conalvías está en la base de toda la estructura corrupta y que había relación directa en las maniobras para defraudar al Distrito y a la Nación. “Son las mismas empresas que aparecen en la contratación nacional como las que aparecen en la contratación regional”.

Señalamientos delicados

Nule afirma que en el caso de el Distrito, “los hermanos Moreno” eran los operadores directos del “carrusel de la contratación”. Por primera vez devela con nombre propios al grupo de funcionarios del gobierno nacional que se convirtieron en cómplices de Odebrecht y de las empresas dedicadas a saquear al erario: “manejaron y sobornaron unas personas con nombre propio, Gabriel García Morales, viceministro de transporte, una persona que se llama María Teresa Palacios y, sin el conocimiento del señor Presidente de la República, una persona que se llama Daniel García Arizabaleta… Gabriel García me habló, no me consta directamente, de Miguel Peñalosa y de Andrés Felipe Arias, lo presionaban para favorecer los intereses de Odebrecht. Daniel García Arizabaleta, sí me consta, era funcionario directo de Odobrecht, y está libre y está feliz”.

La narración de Nule, aunque deshilvanada, muestra que hubo –y, muy probablemente, hay- un entramado de corrupción, al que pertenecía la misma empresa de los Nule, que hacía y deshacía en la administración pública, sin que el Estado moviera un dedo para protegerse, sin que se dispararan las alertas en los organismos de control y la Fiscalía. Nule narra todo tipo de reuniones entre funcionarios del estado con delegados de las empresas contratistas; habla de fiestas y celebraciones que con elementales acciones de contrainteligencia del Estado hubieran podido neutralizar y de esa manera se hubiera podido poner en cintura los sobornos que estaban en marcha.

@IrreverentesCol

Publicado: octubre 24 de 2017