El proceso de selección de los jueces y magistrados de la cuestionada JEP, se ha convertido en una verdadera vagabundería.

La vagabundería

Los miembros de la rama judicial colombiana no aprenden. Les importa un bledo la mala imagen que tiene la sociedad colombiana sobre su comportamiento politiquero y corrupto.

Ahora, que se está montando la farsa de la JEP, se ha conocido que la lista de preseleccionados, se encuentra atiborrado de recomendados y cuotas del magistrado de la corte suprema, José Francisco Acuña Viscaya.

Sesgo ideológico en la preselección

Se ha establecido que la lista de candidatos para integrar las denominadas salas de justicia y el cuestionado tribunal de paz, está plagada de militantes de la izquierda. Aquello resulta inaceptable, pues lo mínimo que se espera es que las Farc sean juzgadas –si es que a la pantomima de la JEP, puede llamársele juicio- por personas que tengan distancia ideológica con la guerrilla.

¿Por qué fueron sacados todos los inscritos que tienen ideas conservadoras o posiciones firmes frente a los crímenes cometidos por los grupos armados organizados al margen de la ley, sin importar sus inclinaciones políticas?

Yesid Reyes, no debe ser elegido

Es inaceptable que el exministro de Justicia de Santos, Yesid Reyes, pretenda ser juez de las Farc. Él acordó con esa guerrilla los principios de la JEP en La Habana. Hizo parte de la negociación del modelo de impunidad con el que quedaron cobijados los terroristas.

Cuesta entender que Reyes, además de haber ayudado a engendrar la criatura, pretenda enseñarle a caminar.

Si el exministro tiene un ápice de decoro, debería retirar su nombre de los aspirantes a magistrado del Tribunal para la Paz.

Es evidente que aquello no sucederá y, al decir popular, esa designación está amarrada. Esta semana, Reyes será elegido, porque ese proceso, que se ha querido presentar como un concurso objetivo y transparente, está siendo gobernado por Santos y la banda terrorista de las Farc.

Puerta giratoria

Uno de los aspirantes preseleccionados para integrar las denominadas salas de justicia, es el señor Óscar Javier Parra Vera.

Llama la atención que ese aspirante haya quedado en la lista final, pues antes de inscribirse fungió como contratista de la secretaría ejecutiva de la JEP, como subordinado del cuestionadísimo Néstor Raúl Correa –cuota del rector del Externado, Juan Carlos Henao-.

LOS IRREVERENTES pudieron confirmar que una de las funciones de Parra como consultor de la JEP fue, precisamente, la de colaborar en la elaboración de todos los formularios y matrices que fueron utilizadas por los seleccionadores de magistrados y jueces de la JEP.

De alguna manera, Parra Vera, conocía la “fórmula mágica”. Terminó su contrato y de inmediato procedió a inscribirse como candidato. Hoy, está a un paso de ser juez de la jurisdicción especial de paz.

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 26 de 2017