Como si fuera un aluvión, a la exminsitra Cecilia Álvarez Correa le fue cancelada su columna dominical en El Tiempo.

Una salida al estilo “aluvión”

Una de las definiciones más poéticas que se encuentran en el código civil colombiano es, precisamente, la del aluvión, fenómeno al que es definido como “el aumento que recibe la ribera de un río o lago por el lento e imperceptible retiro de las aguas”.

De manera lenta e imperceptible, la cuestionada exministra de Transporte santista, Cecilia Álvarez salió de las páginas editoriales del diario El Tiempo.

De ministra estrella a columnista

Cuando Cecilia Álvarez salió del gobierno, asumió el papel de defensora estrella de la gestión de quien fuera su nominador, Juan Manuel Santos. Para tal efecto, los directivos de El Tiempo, le concedieron una columna en la muy leída edición dominical del primer periódico de Colombia.

En dicho espacio, la señora Álvarez defendía a Santos y, por supuesto, fustigaba a los opositores, posando de faro moral de Colombia.

Doble vida

Lo que los colombianos no sabían y sus lectores ni siquiera sospechaban era su íntimo involucramiento en la trama de corrupción de Odebrecht. Ella, en su condición de ministra de Transporte, le regaló $900 mil millones de pesos a Odebrecht para que hiciera una carretera que desembocará en un puerto cuyos propietarios son los Parody, es decir el padre y los hermanos de Gina Parody, la mujer con la que Cecilia Álvarez tiene una sociedad conyugal de hecho.

Sin ponerle la cara a la justicia

En 3 oportunidades, la fiscalía ha citado a la exministra Álvarez para que responda las preguntas que tiene la justicia respecto de su comportamiento. Ella, en actitud desafiante, no ha querido ponerle la cara a las autoridades. De hecho, desde comienzos de este año, apenas estalló el escándalo de Odebrecht, Álvarez y Parody huyeron de Colombia y se establecieron en un lujoso apartamento en pleno Manhattan.

¿De ministra estrella a prófuga?

Es evidente que la fiscalía buscará la forma de oír a Cecilia Álvarez, razón por la que se valora la posibilidad de emitir una orden de captura en su contra, con la respectiva solicitud de extradición. En ese escenario, la cuestionada Cecilia Álvarez dejaría de ser la exministra más influyente del gobierno Santos, para convertirse en una prófuga de la justicia.

Ante aquel panorama, las directivas de El Tiempo tomaron cartas en el asunto, pues resultaba insostenible que sus páginas editoriales contaran con la firma de una mujer que huye de las autoridades judiciales. Cecilia Álvarez presentó su retiro tratando de dar a entender que “había cumplido su ciclo” como columnista. La verdad es que su presencia en el diario fundado por Alfonso Villegas en enero de 1911, resultaba incómoda para sus directivos, su propietario y, sobre todo, para sus lectores.

@IrreverentesCol

Publicado: septiembre 11 de 2017