Gobierno Santos deja sin seguridad a Ana Mercedes Gómez, una mujer que lleva décadas denunciando y señalando a los terroristas.

Exponiendo a los opositores

Uno de los mayores desaciertos de Juan Manuel Santos ha sido el de exponer la vida de los opositores democráticos a su gobierno, empezando por el desafortunado, injusto y, por supuesto, mentiroso señalamiento de “enemigos de la paz”.

Aquello, los expone ante los violentos, con lo que automáticamente se incrementa su nivel de riesgo.

Los derechos de la oposición

En el gobierno actual, los opositores no han gozado de plenas garantías para el ejercicio político. No está de más recordar cómo, desde el mismo instante en que Santos asumió el poder, se desató una feroz persecución contra distintos dirigentes uribistas. Muchos de ellos fueron condenados en procesos penales muy cuestionables y otros se vieron forzados a buscar asilo en otros países.

Uribe y la oposición

Álvaro Uribe ha sido un hombre de confrontación y de debate abierto. Durante su gobierno, no evadió la controversia con sus opositores. Al contrario, la alentó y la estimuló.

Con ocasión de la aplicación de la seguridad democrática, se partió de un principio elemental: todos los ciudadanos, sin distingo de clase, filiación ideológica, condición económica o social, debían tener los mismos derechos en materia de seguridad, pero con especial énfasis los opositores.

Ellos fueron celosamente protegidos por la fuerza pública, precisamente para garantizar que sus actividades críticas no fueran a ser objeto de ningún tipo de amenaza.

El caso de Ana Mercedes Gómez

La exdirectora de El Colombiano, exsenadora del Centro Democrático y hoy columnista de este portal, doña Ana Mercedes Gómez, es una mujer que lleva cerca de 30 años colaborando en los procesos de paz en Colombia.

Para tal efecto, ha brindado su apoyo a distintos gobiernos. En el de Andrés Pastrana, por ejemplo, hizo parte del grupo de notables que se estableció durante el proceso del Caguán.

Dicho equipo, integrado por ella, el exmagistrado de la corte Constitucional, Vladimiro Naranjo y los comunistas Carlos Lozano y Alberto Pinzón, tenía el mandato de redactar un documento con sugerencias que ayudaran a que el proceso evolucionara.

La renuncia

Al estar en desacuerdo con algunas de las propuestas hechas por los notables, como la convocatoria a una asamblea constituyente, Ana Mercedes Gómez, en un acto de grandeza y responsabilidad con el país, tomó la valiente decisión de renunciar.

Aunque es una mujer que ha defendido los procesos de paz, siempre ha tenido un patrón de conducta vertical: el Estado no puede claudicar en aras de un acuerdo con los ilegales.

Enemigos por doquier

Su labor en de defensa de una salida negociada, siempre anteponiendo los intereses del Estado ante los caprichos de los terroristas, como es de suponer le ha granjeado un sinnúmero de enemigos, todos ellos peligrosos y violentos.

Sin seguridad

Causa preocupación la denuncia que la propia Ana Mercedes Gómez hizo en su más reciente columna en LOS IRREVERENTES en la que reveló que el gobierno, a través de un teniente coronel de la policía, le notificó que su esquema de seguridad le ha sido retirado.

Es alarmante que el gobierno deje expuesta a la dirigente uribista, en momentos en que los niveles de inseguridad están disparados y el Eln, banda terrorista que ella ha señalado y denunciado, esté adelantando acciones criminales en distintos puntos de la geografía nacional.

(Le recomendamos leer la columna de Ana Mercedes Gómez: “Todo por el desafecto de Juan Manuel Santos”).

@IrreverentesCol

Publicado: julio 13 de 2017