Homenaje a los policías, héroes que ofrendaron sus vidas para defender a los colombianos del desafío terrorista de las Farc. 

Son héroes

Si existe un sector de nuestra sociedad que merece admiración eterna es aquel que integran los héroes que hacen parte de la Fuerza Pública. Ellos, con esfuerzo, con patriotismo, con denuedo, lograron contener el avance criminal de las estructuras armadas ilegales y el narcotráfico.

Durante la aplicación de la política de seguridad democrática, la policía jugó un papel de primer nivel en la lucha contra el terrorismo.

Merecido homenaje

Fueron cientos los policías que perdieron su vida por cuenta de la arremetida terrorista. Otros, terminaron sometidos al peor de los vejámenes: el secuestro.

La policía tiene dos casos que se constituyen en símbolo: el mayor Julián Ernesto Guevara y el general Luis Herlindo Mendieta, secuestrados por las Farc en la toma de Mitú en 1998. Luego, fueron confinados en inhumanos campos de concentración ubicados en la profundidad de la manigua colombiana. Guevara no sobrevivió a aquella tortura.

El mayor Guevara

Tenía 33 años y se desempeñaba como subcomandante de la policía en Mitú. 1500 terroristas de las Farc, comandados por alias Timochenko, se tomaron a sangre y fuego la capital del Vaupés. 16 policías fueron asesinados, 38 resultaron heridos y 61 de ellos, secuestrados. Entre ellos estaban el mayor Guevara y el entonces coronel y hoy general Mendieta.

Guevara sufrió toda suerte de torturas físicas y psicológicas. Las Farc lo mantuvieron encadenado y confinado en un pequeño campo rodeado de alambre de púas, cuyo suelo era un barrizal donde debía hacer sus necesidades físicas.

El mayor Guevara, que fue ascendido a coronel mientras estaba en poder de los terroristas, no soportó los rigores del secuestro. Luego de 7 años y 2 meses de encierro, Julián Ernesto Guevara murió.

Doña Emperatriz, un símbolo de dignidad

Durante el secuestro del mayor Guevara, su señora Madre, Emperatriz de Guevara se erigió como el símbolo nacional de la dignidad. Con paciencia y persistencia, a pesar de su avanzada edad, agotó todas sus fuerzas yendo a donde correspondiera y hablando con quien fuera menester para lograr que su hijo recuperara la libertad que jamás debió haber perdido.

4 años después de su muerte, los sanguinarios de las Farc le entregaron a doña Emperatriz los restos de su hijo, quien perdió la libertad y después la vida por defender a la sociedad colombiana.

El general Mendieta

Recuperó la libertad después de casi 12 años de secuestro. Fue rescatado por el ejército, en una operación maravillosa llevada a cabo en medio de las selvas del departamento del Guaviare.

Con ocasión del proceso Santos-Farc, el general Mendieta ha pedido ser oído como víctima. En una estremecedora entrevista que le hicieron LOS IRREVERENTES, el oficial no dudó en afirmar que “las Farc violaron todos mis derechos; me torturaron física y psíquicamente”.

Los policías también son humillados

Como integrantes de la Fuerza Pública, los policías de Colombia también fueron humillados en el acuerdo entre Santos y alias Timochenko. Terminaron al mismo nivel de los terroristas y como los soldados de la Patria, serán conducidos al la ignominiosa justicia especial de paz, desconociendo flagrantemente que gracias al esfuerzo y sacrificio de ellos, nuestra asediada democracia no sucumbió ante el desafío criminal de la banda narcotraficante de las Farc.

@IrreverentesCol

Publicado: mayo 9 de 2017