Santos, el corruptor de la justicia, presentó el nombre del magistrado que dio el sí al plebiscito ante la CIDH.

La magistrada indignada

Los pájaros tirándoles a las escopetas. Ahora resulta que la cuestionada magistrada –pronto exmagistrada- María Victoria Calle está indignada porque se reveló que el sujeto con el que tiene vida marital, el exconsejero de Estado, Gustavo Gómez Aranguren, estaba lagarteando un nombramiento diplomático en Suiza.

Cierto es que Gómez y el gobierno Santos sí hablaron y planificaron dicho nombramiento que hoy, con falsa indignación, desmienten tanto en la cancillería como en las toldas del exmagistrado boyacense.

No es un rumor ni un chisme de coctel

Santos, que es uno de los más grandes corruptores de la rama judicial colombiana, en efecto estaba dispuesto a premiar a Gómez Aranguren con el cargo. Y así le pagaba el favor a la señora María Victoria Calle, quien en la corte Constitucional fue la salvadora del fast track, mecanismo con el que la democracia colombiana fue perfectamente liquidada.

No es el único caso de integrantes de altas cortes que son sobornados por Santos. Está también el ejemplo de Luis Rafael Vergara, quien era uno de los conejeros de Estado que más se oponía a que Alejandro Ordóñez fuera sacado de la Procuraduría General de la Nación.

En cuestión de segundos, Vergara cambió de opinión. En palabras de él, “hasta acá llegó este carro”. Dejó de defender a Ordóñez y con un segundón suyo, otro consejero de Estado llamado Hernán Andrade, se voltearon a favor del gobierno.

Vergara terminó su paso por el máximo tribunal de lo contencioso administrativo y como premio fue promovido por el gobierno Santos para ser elegido como magistrado colombiano ante el tribunal de justicia de la Comunidad Andina. (Le recomendamos conocer el fondo de esta historial leyendo “El sobornador”).

Luis Ernesto Vargas

Otro saliente magistrado de la corte Constitucional al que Santos le debe mucho, es Luis Ernesto Vargas Silva, el mismo que urdió todo el montaje contra el magistrado Jorge Pretelt Chaljub.

Vargas, que fue el magistrado que confeccionó a la medida de las necesidades del gobierno el fallo que declaró constitucional la convocatoria al plebiscito del 2 de octubre del año pasado, permitiendo absurdos como que los funcionarios públicos pudieran hacer proselitismo, también será generosamente recompensado.

LOS IRREVERENTES supieron que a finales de la semana pasada, el gobierno envió la hoja de vida de Vargas a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos.

El objetivo es que Vargas sea elegido como uno de los 7 jueces que integran aquel tribunal.

Reforma integral a la justicia

Desde hace muchos años, el país está en mora de reestructurar la rama jurisdiccional, poder que se convirtió en un antro de corrupción, componendas, prebendas, clientelismo y politiquería.

Atrás quedaron los años en los que las altas cortes eran integradas por hombres y mujeres de las más altas calidades morales, profesionales y sociales. Hoy, la chabacanería, la corrupción y la inmoralidad son las 3 reglas generales que imperan en la justicia colombiana.

Uno de los puntos centrales de cara a la campaña electoral que empieza en Colombia debe ser, sin duda alguna, el de la reforma integral y definitiva de la justicia.

Perfeccionar y sacar adelante la propuesta expuesta recientemente por el expresidente Uribe, quien planteó la posibilidad de crear una sola corte que asuma todas las competencias. Una corte integrada por personas sin tacha alguna, que permanezcan largos años en el cargo y cuyos reemplazos sean escogidos a través de la cooptación.

Los jueces deben ser alejados de las tentaciones politiqueras, de las luchas intestinas por los cargos y el control de las nóminas.

Nuestra sociedad merece una justicia en la que sus magistrados estén concentrados en los procesos, redactando providencias y no comportándose como gamonales electoreros.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 10 de 2017