La campaña por la alcaldía de Cereté se ha convertido en un duelo de titanes entre uribismo y santismo.

La cuota inicial de la campaña presidencial

La elección atípica para escoger al nuevo alcalde de Cereté se ha convertido en un verdadero duelo de titanes en el que el uribismo y la denominada unidad nacional se están jugando sus restos.

Por los lados del Centro Democrático, el candidato es el empresario del agro Elber Chagui Saker, un  hombre que ha dedicado su vida al cultivo de maíz y algodón en Córdoba, departamento en el que es reconocido por su capacidad de trabajo y generación de empleo.

La unidad nacional, que en esa región está liderada por los cuestionados senadores Musa Besaile y Bernardo “Ñoño” Elías promueve el nombre de Camilo Mejía Padilla, quien hasta hace dos meses estuvo trabajando en el gobernador Edwin Besaile, hermano de Musa.

Una casta corrupta

Camilo Mejía Padilla es sobrino del exalcalde de Cereté, Francisco Padilla Petro, a quien todo el mundo conoce como “El negro Padilla”.

El negro fue alcalde de Cereté hasta enero del año pasado y en el departamento ha llamado poderosamente la atención la cantidad de bienes que adquirió mientras estuvo al frente del municipio. La Fiscalía General de la Nación tiene en su poder copia de las escrituras y se ha podido establecer que está adelantando las averiguaciones necesarias para establecer el origen de los recursos con que Padilla compró los muebles e inmuebles que figuran a su nombre.

La cobardía de Uribe Noguera

Rafael Uribe Noguera fue “valiente” cuando secuestró, violó y asesinó a la indefensa Yuliana Samboní, pero desde que está en La Picota su comportamiento es el de un cobarde incapaz de dar un paso fuera de su celda sin la compañía de los guardianes del INPEC.

De acuerdo con la versión de una funcionaria del penal, Uribe Noguera ha llegado al extremo de ofrecer dinero a los guardias para que le sirvan de escoltas, pues teme que alguno de los reclusos lo agreda físicamente.

Pero lo que más irrita a los empleados del INPEC es que Uribe les reclame permanentemente que deben silenciar y sancionar a los presos que de cuando en cuando le lanzan insultos, llegando al extremo de enrostrar que él y su familia son personas prestantes y con poder. Una versión encarcelada de “usted no sabe quién soy yo”.

Las pilatunas de Gary Espitia

En la costa caribe colombiana se mueve con total desvergüenza el contratista Gary Espitia Camargo quien es famoso por las demoras e irregularidades que se observan en los contratos que le son asignados a su empresa, Coinses S.A.

A pesar de las quejas y de la mala fama, Espitia sigue quedándose con buena parte de los contratos en la región caribe. Gracias a su cercanía con los hermanos Fernández Queesep –Mario el senador y Jairo el exalcalde de Sincelejo- el constructor ha podido hacer lo que le viene en gana porque siente que tiene una patente de corzo.

Una dirigente empresarial del departamento de Sucre le aseguró a LOS IRREVERENTES que el día que la Fiscalía General de la Nación quiera acabar con la corrupción en su departamento lo primero que tiene que hacer es intervenir la alianza entre los Fernández Queesep y Gary Espitia. “Con que se hale esa cuerda, será suficiente para descubrir un tinglado corrupción que está drenando las arcas de Sucre”, aseguró la fuente.

Néstor Humberto mirando a los constructores

Este portal pudo confirmar que uno de los objetivos  principales del Fiscal Martínez durante el primer trimestre de este año es el de dar golpes contundentes contra la corrupción y para tal efecto ha puesto sus ojos sobre muchos empresarios de la construcción sobre quienes existen sustentadas sospechas.

@IrreverentesCol

Publicado: enero 13 de 2017