Exactamente hace un año, a mediados de junio de 2015, el presidente Juan Manuel Santos en alocución televisada, con ocasión del acuerdo alcanzado con las Farc respecto de la restitución de tierras y el desminado, aseguró que Colombia ya había entrado en la fase del “postconflicto”. En palabras suyas: “podemos decir, que en la práctica, el posconflicto ya comenzó”.

Los hechos desmienten al presidente de los colombianos. Hace unos días, en la ciudad de Londres, el “Instituto para la Economía y la Paz”, uno de los más prestigiosos centros de pensamiento del mundo, reveló el índice anual de paz global, cuyos resultados son francamente alarmantes en relación con Colombia.

De acuerdo con el estudio, gracias al terrorismo y a la inestabilidad política, en 2015 el mundo entero experimentó un decaimiento en materia de paz, lo cual se reflejó en el costo que la violencia le trajo al mundo: $13.6 trillones de dólares.

Otra cifra alarmante del estudio es el que tiene que ver con el número de desplazados y refugiados en el planeta entre 2007 y 2016: 60 millones de personas.

Respecto del ranking de países más pacíficos ubica a Islandia en el primer lugar, seguido por Dinamarca, Austria, Nueva Zelanda, Portugal, Portugal, República Checa, Suiza, Canadá, Japón, Eslovenia y Finlandia. Mientras que los países menos pacíficos son Somalia, Afganistán, Irak, Sudán del Sur y cierra la lista Siria.

En el ranking mundial, Colombia ocupa el puesto 147 de 163, en la medición del nivel de paz en los países.

Colombia pésima calificación

Para el estudio anual, el “Instituto para la Economía y la Paz”, utiliza una matriz de medición en la que están incluidos 163 países y establece una tabla de 5 posibilidades. Desde un nivel de paz muy alto, hasta un nivel de paz muy bajo.

Tres países de América latina fueron calificados con un nivel de paz bajo: México, Venezuela y Colombia, ocupando los lugares 140, 143 y 147 respectivamente. Chile, Uruguay y Argentina, son los 3 países de la región con mejor calificación.

Respecto de Colombia, el informe reconoce que nuestro país, junto a Sri Lanka, India, Chad y Etiopía, reflejó una “reducción en el número de muertos como consecuencia del conflicto armado interno”. Pero a renglón seguido, se reveló un dato extremadamente preocupante: Colombia, junto a Somalia, Siria y Sudán está entre los 9 países que tiene al 10% o más de su población en condición de desplazamiento forzado.

Otro indicador que deja muy mal parado al país es el que midió la seguridad ciudadana. Colombia está entre los 10 peores países en esa materia, superado únicamente por Libia, Sudán, República Democrática del Congo, Somalia, Siria, Sudán del Sur, Irak, Afganistán y Yemen.

Queda en evidencia que una cosa es lo que el gobierno de Juan Manuel Santos dice en sus discursos, en sus comparecencias ante escenarios internacionales y en entrevistas a los medios de comunicación y otra muy distinta la realidad que se refleja en el estudio más riguroso que se hace anualmente sobre el estado de la paz en el mundo.

Para utilizar una frase del presidente de la República, las cifras reveladas hace unos días por el “instituto para la Economía y la Paz” confirman que “el tal postconflicto, no existe”.

@IrreverentesCol