Uno de los más agresivos defensores del régimen mafioso que agobia al pueblo venezolano, es el exalcalde de Maracaibo, Gian Carlo Di Martino, quien actualmente se encuentra escondido en Italia, país en el que fue acreditado como cónsul de la dictadura de Maduro, en la ciudad de Milán.

Di Martino, quien hace parte del grupo de chavistas que está en la mira de la justicia estadounidense que se apresta a tomar decisiones radicales contra los más altos oficiales de la dictadura venezolana involucrados en actividades de narcotráfico y lavado de activos, se ha consolidado en los últimos días como el principal sicario moral del agonizante régimen venezolano. 

Ese sujeto, que empezó como guardián de la cárcel de Maracaibo, escaló rápidamente posiciones en el seno de la mafia chavista. Es uno de los hombres de confianza del capo de capos, Diosdado Cabello y, según investigaciones de las autoridades estadounidenses, haría parte de la red de testaferros del hombre fuerte de Venezuela. 

Su nombre, así mismo, aparece en medio del escándalo de corrupción en el fútbol latinoamericano, pues se ha establecido que en el año 2007, siendo alcalde de Maracaibo, pagó un millón de dólares para que los directivos de la Conmebolautorizaran que la final de la Copa América se jugara en la capital del estado de Zulia. 

Ahora, frente a la agonía de la dictadura, los principales lugartenientes del sátrapa Maduro, se han concentrado raspar la olla, robándose todo lo que haya a su alcance, particularmente lo poco que queda en las arcas de PDVSAy las gigantescas reservas de oro. Para esa operación, se han valido de los representantes diplomáticos y consulares en Europa.

Uno de los articuladores del saqueo final de Venezuela es, por supuesto, el cónsul Di Martino quien mientras roba, proclama discursos incendiarios en defensa del régimen. Así mismo, es el responsable de publicaciones agresivas, en las que lanza ataques contra todos los jugadores clave en la operación de recuperación de la democracia venezolana. 

A través de artículos en portales y blogs de la extrema izquierda, Di Martino ha emprendido violentos y calumniosos ataques contra los gobiernos de los Estados Unidos y Colombia, los principales aliados del presidente legítimo, Juan Guaidó.

Siguiendo la senda trazada por el también narcotraficante Diosdado Cabello, Di Martino tiene en la mira de sus calumnias, insultos y agresiones morales al canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo. Es natural que la pandilla chavista, acorralada, agobiada y más cerca que nunca de terminar su miserable existencia en el calabozo que les tiene reservado el destino, intente desviar la atención a través de la criminalización de aquellos líderes regionales que, literalmente, los tienen agarrados por el cuello. 

Entre más contundentes sean las acciones contra la dictadura, más bajos y canallas serán las embestidas de los cabecillas de la banda criminal que lidera Nicolás Maduro. 

De nada le sirven al corrupto y mafioso Giancarlo Di Martino sus agravios contra Colombia. Así quiera mostrarse como un matón alevoso, más temprano que tarde terminará, con grilletes en brazos y piernas, compareciendo ante el juez que habrá de emitir la inexorable sentencia en su contra.

@IrreverentesCol

Publicado: junio 18 de 2019