El 16 de marzo de 2018, la Fiscalía General de la Nación le envió a la corte suprema de justicia un abultado número de evidencias que comprueban que el senador Jesús Alberto Castilla Salazar, es miembro activo de la banda terrorista ELN.

El expediente le fue remitido al magistrado de la sala penal, Luis Antonio Hernández Barbosa quien a su vez lo pasó a la sala de instrucción. Desde entonces, el proceso duerme el sueño de los justos en la oficina del magistrado Misael Rodríguez, a pesar de la contundencia de las pruebas.

En múltiples operaciones de la Fuerza Pública contra el ELN en el departamento de Norte de Santander, fueron incautados equipos electrónicos con información de alto valor. Entre los archivos, el nombre del senador Castilla aparece repetidamente.

En los aparatos incautados, se menciona a alias Emilio o El Canciller. Según los informes, se trata de una persona que hace parte del ELN desde el año de 1999, cumpliendo la función de mantener activos los vínculos de ese grupo terrorista con universidades, ONG y políticos que simpatizan con dicha organización.

Pero Emilio también es señalado de cobrar extorsiones y negociar secuestros.

Lo que resulta altamente preocupante es que, de acuerdo con las investigaciones, alias Emilio es Jesús Alberto Castilla quien en las elecciones de 2018 fue reelegido como Senador de la República, con el voto de 27774 personas, bajo el aval del Polo Democrático y en alianza con el senador cabecilla de las Farc, Iván Cepeda Castro. 

Entre las pruebas que fueron entregadas a la Corte Suprema, están los archivos incautados a distintos cabecillas del ELN que han sido capturados por las autoridades y que tenían en su poder escritos que delataban el plan de esa estructura delincuencial para impulsar candidatos suyos al Congreso de la República. 

Uno de los documentos más relevantes es anterior al año 2014, en el que la denominada Dirección Nacional -DINAL- y el Comando Central -COCE– del ELN trazan el plan para que integrantes de la guerrilla pudieran llegar al Congreso de la República y otros espacios políticos de orden regional y municipal. En dichos planes, se detallan las acciones a emprender e incluyen los mecanismos de financiación -con dineros de origen ilícito- para finiquitar el proyecto criminal. 

En abril de 2018, en una operación del Ejército en la región del Catatumbo -Norte de Santander- fue dado de baja el terrorista José Trinidad Chinchilla Torres, alias Breiman. Entre los elementos que fueron hallados junto al cadáver de ese cabecilla del ELN, había unas agendas que contenían información y datos concretos relacionados con el Senador Castilla -reelegido dos semanas antes de dicha operación- y de su fórmula para la Cámara de Representantes, Alix Marina Ojeda quien no fue elegida -obtuvo 3313 votos-.

Este portal pudo establecer que en las investigaciones adelantadas por la Dirección Especializada contra Organizaciones Criminales de la Fiscalía General de la Nación contra el Frente de Guerra Nororiental del ELN-estructura que aterroriza a los municipios de Hacarí, El Tarra, Teorama y Convención, en Norte de Santander- hay múltiples declaraciones de testigos y desmovilizados que aseveran que alias Emilio El Canciller es el senador Castilla. Toda esa información también está en poder de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema y, a pesar de su contundencia, el magistrado Rodríguez no ha querido avanzar en la investigación. 

La información obtenida por las autoridades es muy completa. En operaciones posteriores contra el Frente de Guerra Darío Ramírez Castro, fueron incautadas evidencias que confirman que al interior del ELN, ahora identifican al senador Castilla con el alias de Zapata. 

En el expediente, así mismo, reposa la copia de un correo electrónico previo a las elecciones de 2014 -cuando Castilla llegó por primera vez al Senado- en el que dos jefes terroristas del ELN se refieren al entonces candidato: “Apreciado Rafael. Nos alegra que estés desarrollando la campaña del amigo que aspira al senado, con las familias y amigos, entonces se vota el partido que es el Polo y al frente aparece el número 9, entonces ese número 9 se le pone la X…”. 

De acuerdo con las pruebas recaudadas, para la comandancia del ELN era prioritario que Castilla llegara al Senado de la República. En el marco de la Operación Santiago del Ejército Nacional contra el Frente de Guerra Occidental de la estructura terrorista, se encontraron documentos en los que se advierte acerca de la decisión del Comando Central -COCE– de hacer todo lo que fuere menester para garantizar la curul de alias Zapata.

Le corresponderá a la Sala de Instrucción explicarle al país porqué, a pesar de las múltiples evidencias contra Castilla el proceso en su contra no ha avanzado, ni el congresista ha sido llamado a indagatoria y mucho menos afectado con algún tipo de medida de aseguramiento. Como le aseguró a LOS IRREVERENTES un conocedor del caso, “seguramente los magistrados estaban concentrados de tiempo completo oyendo las interceptaciones ilegales contra el presidente Uribe, y cocinando el enrevesado pronunciamiento de las 1554 páginas, razón por la que no han querido entrar a valorar las pruebas legalmente recaudadas y que dejan muy poco espacio para las dudas en contra del congresista Castilla, alias Emilio, El Canciller o Zapata”.

Lo cierto es que el parlamentario debe sentirse muy seguro de que la justicia no hará nada en su contra, pues basta revisar sus intervenciones públicas a favor de los intereses del ELN para confirmar que, en efecto, él es el senador de ese grupo terrorista. 

Y para mayor seguridad suya, cuenta con el respaldo abierto y decidido de Iván Cepeda quien maneja como le viene en gana a las altas cortes de nuestro país. 

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 24 de 2020