Sin duda alguna, el de la Refinería de Cartagena, REFICAR, ha sido el robo más grande de la historia de nuestro país. El saqueo del Guavio a manos de Fabio Puyo, o la desviación de los $13.5 millones por parte de Soto Prieto, son juegos de niños si se comparan con la empresa criminal que se montó para defraudar al Estado durante la planificación y construcción de la refinería más grande de Colombia, obra en la que fácilmente hubo sobrecostos superiores a los $4300 millones de dólares. 

Uno de los principales implicados en ese monumental asalto al erario, es el cuestionado exministro samperista de Desarrollo, Orlando Cabrales, conocido con el alias de Pompi, sujeto que fungió como presidente de REFICAR.

De acuerdo con la investigación judicial, Cabrales fue definitivo en la adjudicación de un millonario contrato a la empresa CB&I para que construyera la segunda fase de la refinería en cuestión. 

Como se ha conocido, CB&I incurrió en toda suerte de irregularidades, llegando al extremo inaudito de cargar en la cuenta millonarias facturas por servicios de prostitutas y facturas de bares en la ciudad de Cartagena. 

A Cabrales, como es natural, la fiscalía general de la nación le imputó el delito de celebración indebida de contratos, cargo que Cabrales ha tratado de desestimar, apelando al mismo argumento de Ernesto Samper: todo el desfalco, fue a sus espaldas. 

Según él, su condición de presidente de la empresa, le impedía tomar decisiones y que estas fueron adoptadas por las juntas directivas, tanto de REFICAR, como de Ecopetrol. 

Produce gran indignación que ninguna de las personas que participaron directa o indirectamente en ese saqueo esté tras las rejas. Al señor Orlando Cabrales, que es suegro de la hermana del humorista Daniel Samper Ospina, le impusieron por breve tiempo la prohibición de salir del país, la cual le fue revocada el pasado 12 de julio, por parte del juez 47 del circuito de Bogotá.

Recientemente, Cabrales -quien podrá fugarse del país en cualquier momento- fue llamado, junto a sus compinches en el saqueo a REFICAR,a juicio. Él y otras 7 personas, deberán responder por los delitos de celebración indebida de contratos, peculado por apropiación a favor de terceros, enriquecimiento ilícito y falsedad ideológica en documento privado. 

Llama la atención que el señor Samper Ospina, tan elocuente e incisivo en todos los temas relacionados con la corrupción, guarde prudentísimo silencio respecto del juicio que deberá enfrentar el suegro de su hermana María Angélica -casada con el hijo mayor de Cabrales-.

Si a la justicia colombiana le queda un mínimo de honor y dignidad, Orlando El PompiCabrales y sus lugartenientes tienen que ser condenados con penas ejemplarizantes. Difícilmente el país podrá recuperar el dinero perdido con ocasión de la construcción de REFICAR. Lo menos que pueden hacer los jueces, es garantizar que los autores o facilitadores de ese brutal desangre al tesoro público, pasen una larga temporada en prisión.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 28 de 2019