Las Farc quedaron impunes, pero no con licencia para seguir delinquiendo. Y al parecer, además de los miles de crímenes que cometieron a lo largo de los últimos 50 años, ahora que fungen como partido político sus cabecillas resolvieron, literalmente, robarse $5500 millones de pesos de los anticipos girados por el Estado.

El gobierno de Santos ordenó que a las Farc les fueran entregados más de $8 mil millones para que financiaran su remedo de campaña política. Una generosa cifra que supera con creces la que se le desembolsó a partidos democráticos y representativos.

El anticipo es un dinero que el Estado otorga para que los partidos atiendan compromisos relacionados directamente con la campaña política. Por ejemplo, si una colectividad recibe mil millones de anticipo, pero solo gasta 300 millones, deberá devolver la diferencia.

Pero las Farc, vieron en el anticipo una oportunidad para poner en práctica su conducta criminal. Faltando pocas horas para las elecciones, cuando la campaña ya había culminado, esa banda terrorista ordenó hacer un cheque de gerencia a nombre del tesorero de su propia campaña por la suma de $5.548.342.690 pesos.

Las Farc obtuvieron una votación risible. En el Senado sacaron tan solo 52 mil votos, que equivalen al 0.3% del total de sufragios, mientras que en la Cámara de Representantes la votación fue aún menor: 32 mil votos -0.2%-.

Si las autoridades no proceden con la contundencia que corresponde para investigar y castigar a los responsables de ese robo, se estará enviando un mensaje equivocado. El pueblo colombiano está lo suficientemente indignado con la impunidad que le fue garantizada a los cabecillas de esa organización criminal, como para que ahora esos sujetos estén habilitados para robarse con total libertad el dinero que les fue entregado para sufragar las cuentas de la campaña política.

Además de devolver esos recursos, la fiscalía tiene el deber de entrar a investigar y llevar a la cárcel a los responsables de aquel robo. Las Farc no están por encima de la ley y no puede ahora caerse en la trampa de que las autoridades, por temor de ser calificadas de “enemigas de la paz”, se abstengan de investigar ese saqueo descarado que los terroristas de las Farc llevaron a cabo.

Hay que cerrar filas en contra de esa estructura criminal que sigue abusando del pueblo al que ayer asesinaba y hoy roba con total desvergüenza.

@IrreverentesCol

Publicado: marzo 16 de 2018