Apareció de la nada el beodo exmagistrado José Luis Barceló para interferir en la administración de justicia, indicándole a la Sala de Instrucción de la Corte Suprema que ellos no pueden renunciar a la competencia de investigar al expresidente Uribe, a quien ya le fue aceptada su renuncia al cargo de Senador de la República.

Las normas y la jurisprudencia es clara y no deja espacio para las dudas: una vez producida y aprobada la renuncia a su condición de Senador, el presidente Uribe pierde su fuero congresional y, en consecuencia, su proceso debe salir de la órbita de la Corte Suprema para que en adelante continúe siendo analizado por la Fiscalía General de la Nación y los jueces municipales de la ciudad de Bogotá.

Tal será el nivel de la operación criminal puesta en marcha contra el presidente Uribe, que los autores intelectuales de sus secuestro -Barceló y Cepeda-, se están empleando a fondo para lograr que sus compinches -la sala de instrucción- culminen su tarea, llamando a juicio e impulsando una inminente sentencia condenatoria en contra del exmandatario.

Ante la inminente pérdida de competencia como resultado de la renuncia al Senado, Barceló -miembro destacado e impune del asqueroso Cartel de la Toga– salió de su guarida para amedrentar y manipular a sus secuaces advirtiendo que la investigación del secuestrado Álvaro Uribe debe mantenerse en la corte suprema.

Recordando el dicho popular, se le están viendo las orejas al conejo. A Uribe, que lo investigaron con fundamento en unas chuzadas ilegales, a quien Cepeda le ha montado decenas de testigos falsos y debidamente pagados, no quieren darle la menor posibilidad de un enjuiciamiento en igualdad de armas.

Su objetivo consiste en mantenerlo, por el resto de sus días, en condición de secuestrado.

El modus operandi es exactamente igual al que implementaron las Farc durante décadas. El encargado de poner en marcha la oleada de secuestros fue el jefe de esa banda terrorista Raúl Reyes quien planeo y ordenó ejecutar el secuestro de centenares de policías y políticos a los que encerró durante décadas en campos de concentración erigidos en la profunda manigua colombiana.

No puede quedar duda ninguna de que en el caso puntual del secuestro del presidente Uribe, quien hace las veces de Raúl Reyes es el exmagistrado Barceló a quien la justicia está en mora de investigar por una cantidad significativa de delitos, empezando por su decidida participación en el Cartel de la Toga.

@IrreverentesCol

Publicado: agosto 20 de 2020