Durante los últimos años –en especial la segunda administración Santos-, el deterioro de la seguridad nacional se hizo evidente. El incremento de cultivos ilícitos inundó nuestro territorio con coca, el consumo de estupefacientes por parte de la ciudadanía se disparó y las políticas blandas contra los violentos devolvieron a Colombia a la década de los 90´s.

En medio de todo lo anterior, el triunfo del Presidente Iván Duque devolvió la esperanza a millones de colombianos que contemplábamos impotentes como la ilegalidad y el vicio consumían los cimientos de nuestra sociedad; siendo un candidato fuerte que en su momento prometió prohibir la dosis mínima, restaurar la lucha frontal contra el narcotráfico y hacer pagar a los bandidos por los delitos cometidos.

Promesas que desde la Presidencia ha venido cumpliendo y que semanas después de asumir ha dado sus primeros frutos: 1. Borrador del decreto que prohíbe la dosis mínima ‘ad portas’ de ser expedido; 2. Primeras grandes incautaciones de droga en el territorio nacional y 3. Alias “Guacho” en fuga y perseguido por cerca de 3.000 integrantes de la Fuerza Pública. 

El segundo hecho viene acompañado de los anuncios del Ministro de Defensa, Guillermo Botero, sobre el regreso de la erradicación obligatoria de cultivos ilícitos y la aspersión aérea con glifosato, que aunque polémico es necesario si tenemos en cuenta que en 2010 habían sólo 62.000 hectáreas de tierra sembradas con coca y hacia finales de 2017 había más de 209.000.

Por su parte, la huida de “Guacho” marca el final del terror de las disidencias de las FARC en el Pacífico colombiano y el regreso del Estado a zonas abandonadas por el ex Presidente Santos durante sus fatídicas “negociaciones” de paz. Mensaje contundente que deja claro que durante este cuatrienio el que la hace efectivamente la paga.

Resulta indudable que la negativa del Presidente Duque a negociar con el ELN hasta que liberen todos sus secuestrados, supone un punto de inflexión que no se veía desde que el ex Presidente Uribe y su política de Seguridad Democrática ponían en orden el territorio nacional. 

Desde el Congreso espero que mi partido el Centro Democrático y las bancadas de otras colectividades, trabajemos de la mano del Gobierno Nacional y la Fuerza Pública para hacer de Colombia un país seguro y libre de drogas.

@ChriGarces

Publicado: septiembre 21 de 2018