El periodista involucrado en la Farcpolítica,William Parra, que en los computadores de alias Raúl Reyesaparecía vinculado en la compra de misiles Tierra-Aire para las Farc en oriente medio, le hizo un publirreportaje al jefe terrorista Iván Márquez, quien se encuentra clandestino en la zona selvática del departamento del Caquetá.

Aquella es la primera aparición pública de Márquezluego de que se fugara de Bogotá para esconderse en las estribaciones del río Guayabero, desde donde el cabecilla terrorista notificó al país que “yo no le tengo miedo a nada ni a nadie, pero no soy pendejo”. Con esas palabras trató de explicar el motivo por el que se encuentra escondido en la manigua del sur de Colombia.

Así mismo, dijo que no se posesionará el 20 de julio en la curul que Santos le regaló en el senado de la República, como si aquella amenaza fuera a conmover a la sociedad colombiana. De hecho, bueno sería que los otros 9 terroristas de las Farc a los que les fueron obsequiados escaños en el congreso de la República, siguieran los pasos de Márquezquien tiene suficientes motivos para estar asustado. Es, de lejos, el capo de capos en las Farc y, seguramente mucho dirá sobre él su sobrino, el hoy testigo protegido de las autoridades norteamericanas, Marlon Marín, el articulador de las actividades de narcotráfico de las Farc.

$5 millones de dólares es la suma de dinero que ofrecen las autoridades como recompensa para quien facilite la captura del hoy prófugo Iván Márquez que deberá responder por los delitos de terrorismo, secuestro, homicidio de ciudadanos americanos y, por supuesto, conspiración para el tráfico de estupefacientes.

En la generosa entrevista que Parra le hizo a Márquez, el cabecilla terrorista tuvo todo el espacio posible –sin contrapreguntas ni cuestionamientos- para tratar de explicar lo inexplicable. La razón por la que según él, Jesús Sántrichno es narcotraficante se debe a su condición de invidente, argumento deleznable que no resiste el menor análisis.

Así los medios oficialistas se resistan a reconocerlo, hoy por hoy Iván Márquezestá en la clandestinidad. Difícil será sacar a ese sujeto de la maraña en la que está escondiéndose. Ante el hipotético caso de una orden de captura en su contra, ninguna autoridad podrá ejecutarla. El cabecilla de las Farc está en una zona de histórico control territorial de las Farc, rodeado de “disidentes” poderosamente armados, entre ellos alias El Paisa, otro de los narcos de la guerrilla que se dio a la fuga.

Sobre su sobrino Marlon Marín, Márquez aseguró que es “un pobre despistado, ese muchacho tiene no más (sic) en la cabeza la manera de hacer dinero sin trabajar”. Seguramente el despiste que  al que se refiere el condolido Márquezes el de haberse dejado pescar en la negociación de las 10 toneladas de cocaína en la que estaba participando con el extraditable Sántrich.

Altivo y desafiante es el Márquezal que William Parra le hizo el perfil propagandístico con la evidente intención de ayudarle y de promoverlo. La justicia absolvió a Parra por sus insoportables vínculos con las Farc y eso merece ser respetado, pero lo que no es admisible es que ese sujeto se preste como jefe de propaganda de uno de los más peligrosos terroristas y narcotraficantes que hoy tiene nuestro país.

@IrreverentesCol

Publicado: abril 26 de 2018