A lo hecho pecho. Esperemos a ver qué pasa. En todo caso la nación ha quedado divida por parte iguales, aunque el ganador es el ganador y generalmente impone su liderazgo. 

Veo al presidente electo (no me atrevo a mencionar su nombre todavía) muy moderado y conciliador. Pareciera que es un sentimiento genuino. Existe de todas maneras mucha desconfianza. 

Dicen los que saben, que siempre es así, y cuando sus proyectos encuentran obstáculos se le dispara el gen del autoritarismo. De todas maneras habrá una oposición fuerte y un congreso que deliberara sus proyectos. Es decir, no será nada fácil.

Pero y ¿por qué ganó?. Descartando la teoría del fraude, si miramos el mapa electoral, veremos que votaron por él las zonas más pobres del país. La siempre atrasada y meretriz costa atlántica, la muy paupérrima y olvidada costa pacífica, las zonas de conflicto, donde el pan de cada día es el narcotráfico, la siempre inentendible Bogotá, que lo ha sido así desde tiempos de Morillo, acuérdense que el general después de acribillar a los cartageneros fue recibido con alfombra roja y música militar por los bogotanos, pueblo de dura cerviz.

La verdad es que la deuda social es tan vieja como inmensa, hay mucha inequidad, mucha gente con mucho y mucha gente con muy poco. Gente olvidada del Estado que piensa que tendrán una oportunidad y un resarcir de sus vidas. Y mucha gente con privilegios, sobre todo en la clase política, los que llegan a sus cargos con los bolsillos vacíos y salen de ellos con los bolsillos llenos, además de tener toda clase de privilegios por parte del Estado.

Las gentes ven en el presidente electo, que puede haber un castigo para ellos. Aunque este rodeado de estos, creo que es solo una estrategia electoral. Él, cómo su alter ego, el senador Bolívar saben que Roy, Piedad y Benedetti, no son peras en dulce. 

Estoy casi seguro que apenas llegue al solio de Bolívar, los “mandará a la porra”. Aunque tal vez necesite a Roy para el manejo político en el congreso. En todo caso no quisiera estar en la piel del presidente, son muchos los compromisos que tiene con los pobres, con la izquierda dura de Colombia, y con el 50% de los colombianos que votaron en su contra. 

Con la gran preocupación que la izquierda dura no le perdonará hacer una política diferente a la que siempre ha prometido.

Del discurso del presidente electo, me gusto el capítulo del “verdadero desarrollo del capitalismo”, que no es otro que la industrialización y la de poner a producir la tierra, sacándola de la postura feudal, que solo la tierra se tiene para su valorización.

En política como en la vida diaria el principio de Pareto, puede funcionar, solucionando el 20% de los problemas soluciona el 80% de ellos. Como por ejemplo la reforma a la justicia, la reforma al congreso y un gran dialogo nacional, donde estén todos los colombianos. 

@GabrielTorices

Publicado: junio 24 de 2022