Además de pasar a la historia como el presidente más impopular y corrupto, que tuvo los arrestos de entregarle la democracia colombiana a un grupo de terroristas con los que suscribió un acuerdo que le sirvió para reclamar el Nobel de paz, Juan Manuel Santos será recordado como el hombre de los grandes montajes y persecuciones.

Todo aquel que le resulte incómodo, termina metido en un lío mediático o judicial. Cuando alguien cae en la mira de Juan Manuel Santos, corre la peor de las suertes.

Desde que llegó a la presidencia de la República, no ha ahorrado esfuerzos para perseguir con inclemencia al presidente Uribe y a todo su entorno inmediato. En su afán por destrozar al uribismo, Santos desató una cacería que se materializó en condenas contra unos funcionarios del más alto nivel. Algunos, en aras de proteger su propia integridad, alcanzaron a salvarse, gracias a que tomaron la decisión de partir hacia el exilio.

Santos no pierde. Persiguió a la exdirectora de DAS, María del Pilar Hurtado, hasta que logró que Panamá la extraditara a Colombia. Ejerció toda la presión posible para que los exministros Diego Palacio y Sabas Pretelt fueran condenados, suerte similar corrieron Bernardo Moreno, Alberto Velásquez y la propia María del Pilar Hurtado.

El exalto comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo, quien fuera uno de los principales críticos de la candidatura de Santos a la presidencia en 2010, no se salvó de su látigo vengador. A él, también le hizo un montaje que lo obligó a buscar refugio en otro país.

El exministro Andrés Felipe Arias, quien fue condenado por el escándalo de agro ingreso seguro a más de 18 años de prisión, alega ser objeto de la persecución santista. A pesar de que el exministro solicitó asilo en los Estados Unidos, el gobierno, a través de la canciller María Ángela Holguín ha hecho hasta lo imposible para que Arias sea extraditado a Colombia. El exfuncionario, lleva 4 meses en una cárcel de máxima seguridad en la ciudad de Miami, a la espera de ser devuelto a Colombia para cumplir una sentencia en la que nos son pocos los que creen que Santos metió su mano.

El empresariado no ha sido ajeno a la persecución santista. Como se ha denunciado reiteradamente en este portal, el superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo ha desatado inclementes persecuciones contra industriales que en algún sentido se han desmarcado de las políticas del gobierno.

Cuando asumió la presidencia, Santos exaltó a la dictadura venezolana como una gran aliada a la que utilizó con el fin de que le ayudara en su proceso de negociación con la banda terrorista de las Farc. Santos, utilitarista y cínico, llegó al extremo de abrazar a Hugo Chávez, considerándolo como su “nuevo mejor amigo”.

Obtuvo lo que necesitaba de la satrapía y cuando Maduro dejó de serle útil, empezó a tratarlo como el criminal que es.

Y ahora que busca desmarcarse del régimen de Caracas , una fuente del alto gobierno ha confirmado que Santos puso en su mira al industrial de la construcción Alex Saab, quien lleva décadas, como muchos otros empresarios extranjeros, haciendo negocios en Venezuela. La fórmula que el presidente está implementando con Saab es exactamente la misma que ha utilizado a lo largo de su carrera pública: un escándalo mediático que seguramente tendrá consecuencias penales para el empresario. De esa forma, el mandatario colombiano terminará de “desquitarse” con Maduro.

El juego de Santos es en extremo perverso. A pesar de que es evidente, nadie se atreve a pararlo. Cuando el almirante Gabriel Arango Bacci cayó en desgracia, era ampliamente conocido que desde el ministerio de Defensa –cuando Santos era ministro- se urdió el montaje que tuvo a ese oficial dos años tras las rejas. Cuando se desplomó el tinglado, la corte suprema ordenó que se investigara a Santos, pero como es natural, el proceso jamás se surtió.

El 7 de agosto culminará la presidencia y la carrera política de Juan Manuel Santos Calderón y dejará tras de sí una larga estela de frustraciones, de desgracia, a un país perfectamente descuadernado, una economía hecha pedazos y a un cúmulo de personas que fueron víctimas de sus montajes y persecuciones.

@IrreverentesCol

Publicado: enero 26 de 2018